Visualizar un capítulo de First Dates es apostar sobre seguro. La probabilidad de no entretenerse muchísimo es casi nula y lo cierto es que pocas formas mejores se nos ocurren de pasar una mejor noche que con un capítulo de este programa en nuestra pantalla de televisión

No se trata de algo echado al azar; Carlo Sobera, a lo largo de más de 850 entregas, ha conseguido desarrollar un sistema de lo más efectivo. ¿Quieres encontrar el amor y, a la vez, entretener a media España? Solo hace falta que pongas Cuatro a según qué hora… y todo solucionado.

Y es que, la noche de ayer, pudimos volver a disfrutar de una de esas entregas que se recuerdan a lo largo de los años y que, con gran dificultad (por suerte) conseguiremos olvidar.

En un lado de la mesa teníamos a Mica, una argentina de 24 años residente en Ibiza que se definía como una persona muy apasionada que creía en las relaciones que se dejasen espacio suficiente para no agobiarse.

Del otro lado de la mesa teníamos a Álex, un ibicenco de 40 años cuya única intención en este programa era la de encontrar el amor… fíjate tú que cosa más sencilla. Afirmaba estar harto de las redes sociales y quería conocer a alguien cara a cara, como antes.

El primer contacto fue de lo más positivo (de hecho, se conocieron de una forma algo más compleja, ya que las citas llegaron por parejas y luego se juntaban con otra pareja de personas ahí y bueno, que ya lo veréis en el vídeo) y Álex no tardó en afirmar que «Mica es la que más me ha atraído, tiene una mierda increíble y un cuerpo perfecto y es para mí súper sexy».

La cena empezó bastante bien y, como no, el tema de conversación principal giró alrededor de Ibiza y lo muy guay que era vivir ahí. El primer punto en el que encontraron un poco de diferencias, es en el hecho de que ella estaba completamente ‘entregada’ a la noche… y él ya estaba un poco ‘de vuelta’ de ese mundo de fiesta y alcohol.

Cuando ella le preguntó si él buscaba a alguien que ‘lo complementase’, él estuvo rápido y contestó que ‘el no necesitaba a nadie que le complementase sino a alguien que lo ‘acompañase’ en su camino: «No quiero que cambien mi vida, quiero que me acompañen».

En un momento determinado, Álex se levantó para ir al lavabo y llamar por teléfono a uno de sus mejores amigos para ‘comentar la cita’. Lo primero que Álex afirmó es que «se le ve muy simpática, es argentina. Tiene una mirada que penetra, porque cada vez que me mira me penetra. Me dan ganas de saltar a la mesa y decirle ‘ojos negros, piel canela'».

Pero la cosa no se quedaba ahí: «Tiene un cuerpazo. Esta bien servida», a lo que su amigo se apresuraba a preguntar: «¿De pechos?», y Álex no lo dudó ni un segundo: «Los más grandes que hayas visto en tu vida».

La cosa, la verdad, no iba nada mal… pero eso, en First Dates, nunca es una garantía de nada y, como podéis ver al final de la cita, es mejor no arriesgar con las apuestas… por más seguras que parezcan: él sí quería una nueva cita, pero ella no quiso nada más porque le asustaron algunas de las ‘prácticas sexuales’ que le gustaban a Álex… y hasta ahí.

Aquí os dejamos el vídeo con la cita entera:

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta cita? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).