¿No te han dicho alguna vez la clásica frase de ‘estás en la Luna’? Estar despistado es algo bastante habitual y, para qué nos vamos a engañar, con el mundo de Internet, lo habitual es estar pendientes de todo menos de lo que nos rodea…

Hace unos cuantos años, las personas no tenían motivos para alienarse en su casa y, por lo tanto, tendían a salir al mundo exterior y a mirar a las estrellas y se preguntaban: ¿qué habrá ahí arriba.

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Gracias a esa curiosidad (y con la ayuda del empujoncito que supuso para el desarrollo tecnológico la Guerra Fría), pudimos llegar a fabricar cohetes que, con unas pocas toneladas de gasolina, pusieron en órbita a la humanidad.

Los viajes al espacio, desde los años 60, son bastante habituales hasta el punto de que, recientemente, ya se ha puesto fecha a los primeros ‘viajes turísticos’ más allá de nuestro planeta… ¿Cuánto faltará para ir a pasar unas vacaciones a Marte?

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Lo cierto es que, a pesar de que hemos normalizado todo esto de viajar al espacio, hubo un principio en el que esto era un evento sin igual. Hemos escuchado mucho hablar de Neil Armstrong como el primer hombre que pisó la Luna… pero, ¿quién fue el primer hombre en el espacio?

Para saberlo, tenemos que hablar del cosmonauta ruso Yuri Gagarín, el primer ser humano en abandonar nuestra atmósfera a bordo de la nave Vostok 1. Su nave despegó desde el cosmódromo de Baikonur el 12 de abril de 1961 y ‘paseíto’ alrededor del planeta, a una velocidad de 27.400 kilómetros por hora, aguantó 108 minutos en total.

Las primeras declaraciones que hizo después de esa inigualable experiencia fueron las siguientes: “¡La Tierra es azul…!”. “Desde la altura cósmica la Tierra se ve con nitidez, se distinguen claramente las montañas, la costas y las islas”, escribía posteriormente en el informe de reconocimiento que hizo para la agencia rusa.

La ida fue relativamente fácil comparada con la vuelta ya que la Vostok 1 no tenía recursos técnicos para aterrizar y Gagarin, tuvo que eyectar su asiento a 7.000 metros de altura para entrar en una caída libre que solo iba a ser frenada por un paracaídas acoplado al respaldo.

Por suerte para el astronauta, su paracaídas fue a parar en la pradera de una granja de la región de Saratov… pero a casi 400 kilómetros de distancia del lugar donde lo esperaban las brigadas de rescate del ejército ruso.

Los americanos no querían quedarse atrás y, un mes más tarde, el 5 de mayo de 1961, el astronauta Alan Shepard despegó con primer lanzamiento espacial americano a bordo de la nave espacial Freedom 7 y, como suele decirse normalmente, a partir de aquí, el resto es historia.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta anécdota? ¿Ya conocíais a este valiente astronauta? Dejádnoslo en los comentarios. 

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