En la actualidad, si hay algo de lo que podemos sentirnos orgullosos, es de la conciencia que se ha generado sobre la salud mental. Esto es muy importante, ya que con el paso del tiempo, los medios han influido de una manera considerablemente negativa en el bienestar psicológico de muchas personas, generando grandes problemas a largo plazo.

Por suerte hemos empezado a volvernos más conocedores de estos conflictos, y por fin empezamos a ir más al psicólogo en lugar de gastar en gimnasio y helado a partes iguales, porque no, ni lo uno ni lo otro nos va a arreglar la cabeza. Si van a gastar igualmente, háganlo con un especialista.

La cuestión es, además, que las visitas al psicólogo no son algo exclusivo de aquellas personas con problemas que resolver. Pueden ayudarnos a alcanzar métodos de resolución de futuros conflictos, conocernos más y mejor a nosotros mismos, o mejorar nuestra relación con las personas.

En todo caso, es posible que por cuestiones personales te sientas deprimido o ansioso últimamente, y tal vez te haya asaltado la duda de si estás sufriendo realmente de ansiedad, o simplemente es un momento difícil.

No te vamos a decir que sepamos al 100% lo que ocurre, pero si ya has empezado a buscar qué es lo que te pasa, nosotros te decimos que es posible que sea ansiedad si tienes este tipo de pensamientos:

1Te sientes incómodo cuando tratas con grupos de personas

No quieres aislarte, pero te cuesta mucho sentirte integrado. Además no puedes evitar sentirte observado y juzgado constantemente. Esta situación es más peligrosa de lo que parece, porque puedes acabar aislándote de la gente con tal de protegerte.

2Eres incapaz de disfrutar las cosas del todo

No importa cuánto intentes desconectar y dedicarte al 100% a ese momento que debería hacerte feliz, vas a tener la cabeza en otra parte, y siempre será una preocupación que en gran parte, matará tu momento.

3Te autodiagnosticas con Google y te rayas más

La intención de los artículos informativos no es que vayas tachando síntomas de tu lista, sino que si te preocupa alguna coincidencia, simplemente acudas a un profesional.

4Eres incapaz de estar atento a todo

Tu día a día se ha convertido en una serie de despistes continuos, y esto te hace sentir profundamente mal, piensas que hay un problema contigo, y no ves que puedas parar esa espiral de mala racha.

5Inseguridad en la pareja

Tu pérdida de confianza se traduce en que dejas de quererte a ti mismo y de ver lo bueno que hay en ti. Esto puede acabar por que empieces a tener dudas sobre si tu pareja querría estar con alguien como tú, y en el miedo de que encuentre alguien mejor, lo cual ves como una posibilidad más y más fácil. No, eso no tiene por qué pasar.

6Te agobias en las multitudes

Te agobias en las fiestas y en las aglomeraciones en general. Echas de menos la comodidad y el refugio de tu casa, y te vuelves incapaz de disfrutar de eventos de los que cualquiera estaría encantado de asistir.

7Te preocupas demasiado y te vuelves impaciente

Puedes llegar a montarte películas muy duras por un simple mensaje en visto o por esperar una llamada que tarda en llegar. Llegas a pasarlo realmente mal, y al final sigue siendo algo que solo está en tu cabeza.

8En el trabajo

Vives con el miedo eterno de cometer cualquier error, y cada vez que tu jefe o algún superior quiere hablar contigo te sientes con el agua al cuello. Relájate.

9Te cuesta descansar

Aparte de todos aquellos pensamientos que pueden invadirte por las noches, no puedes evitar ser consciente de cada pequeño ruido que suena en toda tu casa, no paras de preocuparte por todo, hasta el punto de que incluso puede ser que temas por tu propia seguridad física.

Si te has sentido identificado con estos pensamientos, desde Cabroworld te aconsejamos que visites a un profesional, y te deseamos todo el ánimo del mundo para que te sientas cada vez mejor.

Reconocer el problema es lo que hace posible solucionarlo.

Fuente: Recreo Viral