A todos nos preocupa nuestro sentido estético, el cómo nos vemos en público y cómo nos perciben los demás. Y hay ocasiones en las que guiamos estos pensamientos de forma errónea y sólo nos llevan a dudas y complejos hacia nuestro físico, y se nos olvida una gran verdad.

Nuestro cuerpo está muy bien hecho. 

Y no nos referimos a que de manera natural el cuerpo sea bello o no (que lo es), sino a que a pesar de todo lo que hacemos con él, este permanece siempre lo más sano posible, y siempre tiene sus propios sistemas y mecanismos para tirar para adelante.

Estamos casi seguros de que alguna vez te has arrancado ese maldito pelo que te asomaba por la nariz. Sí, es raro, y el hecho de verlo puede hacer que te sientas viejo de golpe, o descuidado, o lo que sea.

Pues en realidad, no deberías quitártelo, por mucho que estéticamente te parezca una aberración y un castigo, ese pelo solitario que “flota” sobre tu orificio cumple una función realmente importante.

Y no lo decimos nosotros: lo que dice la ciencia.

Todo esto nos llega desde el equipo de “Business Insider”, que se pusieron en contacto con el profesor Erich Voigt, un otorrinolaringólogo de la Universidad de Nueva York. El profesor les describió qué es exactamente lo que pasa en la nariz con los pelos cuando filtran prácticamente todas las cosas que respiras todos los días.

Vamos a ir por partes, para empezar la charla, Voigt cuenta que existen dos tipos de pelos en la nariz. Los que eres capaz de ver (y de los que pretendes deshacerte), que se conocen como “vibrisas”, y los otros, que son los responsables de filtrar los mocos y llevarlos hacia la parte posterior de la nariz, los llamados cilios microscópicos (en realidad estructuras celulares).

Pero aquí, ya sabéis que hemos venido a hablar de las vibrisas, que para eso son el motivo de este artículo. Estos son los pelos responsables de evitar que muchas de las partículas más grandes del exterior lleguen hasta donde no nos interesa, evitando que lleguen al interior de nuestro organismo.

Es por esto que si te arrancas esos pelos, los gérmenes y las partículas cerca de los folículos pueden entrar y provocar, por ejemplo, una infección.

Esta parte te va a gustar, y es que nos sentimos extrañamente atraídos por los nombres que suenan a algo extremo: esta zona de la cara se describe en medicina como el “triángulo de peligro o de la muerte”.

La conforman tres vértices que se encuentran en el entrecejo y las comisuras de la boca, y resulta tan importante por ser un lugar donde tenemos una gran cantidad de vasos sanguíneos que se comunican con la parte posterior de la cabeza.

Voigt destaca que tan solo en el peor de los casos se puede producir un tipo de infección en este área que pueda resultar letal. Pero que por poder, puede.

Esto es porque las mismas venas que sacan la sangre de la nariz se encuentran con las venas que también sacan la sangre del cerebro.

Si se diera el caso de que los gérmenes alcanzaran dicha zona, esto podría provocar enfermedades como la meningitis (donde las membranas protectoras de la médula espinal y el cerebro se inflaman), o un absceso cerebral (un tipo de inflamación e hinchazón que ocurre en el cerebro).

Puede que ya te hayamos metido el miedo en el cuerpo, pero como nos mola eso de dar una de cal y otra de arena, te volveremos a insistir en lo poco probable que es… en principio.

De esta forma, el profesor lo que aconseja (si igualmente te ha importado poco el estudio y no aprecias tu vida) que los recortes con cuidado de no acercarte demasiado a la piel, pero que definitivamente, no los arranques.

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Fuente: gizmodo