Es cierto que el tener un familiar o conocido en la cima del éxito siempre va a acabar dando pie a críticas y comparaciones de lo más odiosas (y constantes) además de que se juzgará que empezaste el juego con ventaja o enchufe.

Incluso puede que ni siquiera se te reconozca tu propio talento y este se asocie directamente a esa persona, que de alguna manera u otra te lo ha podido «contagiar».

Ahora imagínate la siguiente situación: tus padres son artistas famosos. Pues ya está, apaga y vámonos, porque no vas a poder hacer nada sin que te vayan siguiendo todas esas miradas que tus padres firmaron por ti.

Hoy os traemos 7 casos de mujeres que alcanzaron el éxito por sí mismas, sin contar con el que tuvieron sus progenitores.

Steven y Liv Tyler

Liv Rundgren (que fue el apellido que se le dio al nacer) no supo quién era su padre hasta ya alcanzada la adolescencia. Aun así, antes de que esto sucediera ella se sentía muy cómoda e intentaba pasar todo el tiempo posible con un amigo de su madre: el vocalista de Aerosmith, Steven Tyler.

Angelina Jolie y Jon Voight

No, Angelina no le debe su pasión por el cine a su padre; de hecho, nada más lejos de la realidad. El principal apoyo para la actriz en su profesión fue su madre, quien luego de haber sido abandonada junto a sus hijos por el padre de estos, no paraba de llevarles al cine cada vez que podían.

Angelina nunca ha podido terminar de perdonar a su padre por esto, pero sí es cierto que últimamente sienten que su relación va mejorando. Además, los pudiste ver juntos en la gran pantalla en la película «Lara Croft: Tom Raider».

Stella y Paul McCartney

El músico tiene en realidad 5 hijos, y no solo es que ninguno de ellos heredara su talento, sino que la única que ha resultado mundialmente conocida tampoco ha conseguido nada de herencia. Tiene su talento propio y personal, y por eso es una importante diseñadora de moda, ganadora del premio British Fashion Awards.

Dakota Johnson

La joven no pudo crecer en un ambiente más artístico: hija de Don Johnson y Melanie Griffith, además de hijastra de Antonio Banderas. Eternamente comparada con todos ellos, la actriz sigue haciéndose su propio hueco en la industria del cine a través de papeles completamente diferentes de los que hubieran hecho cualquiera de sus tres padres.

Kelly y Ozzie Osbourne

Desde muy pequeña, Kelly ya estaba acostumbrada a estar en el objetivo del público, ya que se la podía ver en un reality que se realizó sobre la familia y la vida personal del entorno del artista, cuando ella aún era una niña. Hoy la cantante y actriz dirige su propia fama, mientras cuida de su padre.

Jane y Henry Fonda

Jane nunca se terminó de sentir demasiado femenina, y tuvo una muy mala relación con los hombres a lo largo de su vida, y todo esto comenzó por las numerosas infidelidades de su padre. Tras todos los dramas familiares, su madre acabó suicidándose, y todo esto es lo que hace de ella la mujer que sigue siendo a día de hoy, que no ha parado de luchar por sentirse ella misma y por conseguir todo lo que merece.

Sofía y Francis Coppola

Sofía se decantó por entrar en un mundo laboral (de tantos) dominado por hombres, en el que además, sería constantemente comparada con su padre, por no poder dar al mundo una joya de la talla de El padrino.

Pero ella se siente orgullosa de sí misma y de su reconocimiento propio. Después de todo, tiene en su mano los dos Oscars que se ganó gracias a «Lost in translation».

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Fuente: Difundir