Muchos de los artilugios y cachivaches que usamos hoy en día serían impensables hace tan solo 30 años. Y lo cierto es que en nuestro día a día nos hemos acostumbrado a usar aparatos con funciones ciertamente increíbles, y el ritmo al que avanza la innovación tecnológica hace que cada vez más y más cosas sean posibles.

Pero ¿imagináis cómo reaccionaría una persona que viviera en 1919 si la invitáramos a vivir nuestra vida diaria? Seguramente pensaría que está soñando, o que ha sido abducida por extraterrestres. Para entender este contraste sólo hace falta contrastar unas cuantas cosas del día a día de hace 100 años con cómo están ahora. Y es precisamente esto lo que os ofrecemos hoy. Vamos allá.




1Hablar con alguien a larga distancia

El teléfono fue inventado en 1854 por un inventor italiano llamado Antonio Meucci. Durante años fue considerado un producto altamente lujoso que requería de una instalación considerable para poder ser usado.




Nadie iba a pensar que un siglo más tarde tendríamos un aparato mágico en el bolsillo que nos permite acceder a bibliotecas inmensas repletas de información, contactar al instante con cualquier conocido a nuestro alcance, tomar fotos con un nivel de detalle asombroso y capturar movimiento.

2Guerras de juguete

En el pasado los niños recreaban e imaginaban guerras de todo tipo con sus soldados en miniatura, y era una de las formas de entretenimiento más comunes.

Hoy en día, es exactamente lo mismo pero con más efectos especiales y más tufillo a campaña de reclutamiento estadounidense.




3El boticario

En las estanterías de los boticarios se encontraban sustancias tan comunes en ese momento como polvo de coca, extracto de opio, heroína o morfina.

Hoy en día, esas sustancias ni te las receta un médico ni están disponibles para adquirir en cualquier boticario.

En cambio, tienes pastillas para la cabeza hechas de sustancias cuyo nombre te dará dolor de cabeza solo de leerlo, y puedes comprar potecitos que prometen milagros que no serían concebibles ni para los médicos de antaño.

4Medios de transporte

En la época en la que se fabricaban los primeros automóviles, estos eran un signo de opulencia y riqueza y el caballo era un medio de transporte más común.





Hoy en día tener un caballo es un signo de riqueza y el automóvil es el medio de transporte más común.

Pero otra cosa que ha avanzado es la tecnología del transporte, con coches con formas futuristas alcanzando velocidades altísimas que darían a Henry Ford un ataque al corazón (bueno, otro).

5Conquistar el cielo

A principios del siglo XX la humanidad empezaba a cumplir un sueño que se remontaba a la prehistoria: el de volar. Los primeros aviones podían llevar a una o dos personas para vuelos cortos.

Ahora los aviones son naves gigantes que transportan a cientos de personas a cualquier parte del planeta, haciendo posible el desplazamiento a cualquier parte del mundo.

6Agua a discreción



Hace 100 años, lo máximo que tenías si querías una ducha era o tener 7 regaderas conectadas con tubos, o salir a la intemperie a ver si pillabas un chaparrón con pulmonía gratuita incluida.

A día de hoy podemos disfrutar de duchas inteligentes, duchas con hidromasaje, regulación de temperatura, duchas que te hacen la comida y duchas que te arropan y te dan un beso de buenas noches. Ciertamente una maravilla tecnológica.

¿Qué pensáis de cómo han cambiado las cosas? ¿Os veríais capaces de vivir en 1920? Contadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook e Instagram. 

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Fuente: Difundir.org