El amor es un gran quebradero de cabeza para muchos de nosotros, y es que seguir su camino, guiándose por los impulsos, los flechazos, y los enamoramientos, no es nada fácil.

Seguro que en algún momento de tu vida, tuviste un amor platónico, alguien que viste y te enamoró directamente, y que en ese mismo momento pensaste que nunca sería posible. Lo más fácil es que te ocurriera esto que acabamos de decir con algún actor o cantante famoso.

La cuestión es que cuando somos pequeños, es muy sencillo que nos fijemos en el personaje de algún show. Lo raro, obviamente, sería que esta inocente fantasía de conocer a esa persona, se diera en la vida real, y mucho más el ser capaz de llegarle al corazón de la misma forma que lo hizo ella contigo.

Pero cuando no eres una persona corriente, estas cosas pueden llegar a pasar, y si no, que se lo cuenten a Jason Momoa.

Sí, el también fue un tierno niño, y por aquel entonces, se había enganchado al popular programa de Bill Cosby, en el que aparecía su amor platónico: una jovencísima Lisa Bonet.

El mini-Khal Drogo, no paraba de asegurarse a su madre que algún día se casaría con esa chica que admiraba tanto y que le parecía tan «cool». Y esto lo decía él con solo 8 añitos, pues claro, su madre le seguía el rollo.

Y sí, era un completo fanboy.

Para rarezas del destino, a pesar del tiempo pasado, Jason no dejó de sentir atracción y admiración por aquella mujer, y finalmente la conoció en 2005 en un club de Jazz, luego de que unos amigos en común los presentaran (en este momento ella ya había dejado atrás su relación con Lenny Kravitz, con quien ambos mantienen una gran amistad, y una hija en común).

“Yo tenía rastas, ella tenía rastas. Me di la vuelta y la vi y me dijo ‘Soy Lisa’. Me giré hacia mi amigo e hice como que gritaba. Había malditos fuegos artificiales en mi interior”.

Era un completo fanboy.

Lo que él probablemente no esperaba, es que Lisa se fijara en él aquella misma noche, por lo que a raíz de aquel encuentro empezaron a hablar, luego a mantener contacto, a quedar, y finalmente empezaron a salir como pareja.



Ahora, probablemente te preguntarás por cómo fue el momento en el que Lisa conoció toda esta historia de la infancia, pues bien, lo que te adelantamos es que lo hizo demasiado tarde, concretamente cuando ya tenían un par de hijos, que Momoa usó como «seguro», según cuenta, en tono divertido.

“No le dije nada hasta que tuvimos dos bebés, de otro modo me hubiera visto como un tipo raro”.

Claro, porque es totalmente normal contarlo en ese momento.

Si quieres saber lo que Lisa tiene que decir al respecto, estas son sus palabras cuando se le pregunta por su marido:

“No puedo decir que fue amor a primera vista desde el momento en que nos conocimos, pero hemos estado juntos desde ese día. En ese momento, el amor llegó y se hizo grande, y él no se cansó y se fue como creo que muchos hombres lo hacen. ¡Básicamente, me levantó y me arrojó sobre su hombro, estilo cavernícola!”.

¿Qué te ha parecido la historia de Jason y Lisa? ¿Quién era tu amor platónico de la tele cuando eras niño? Cuéntanoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuente: Difundir