838 noches después, ‘First Dates’ sigue cautivándonos con cada una de sus entregas. El programa presentado por el siempre genial Carlos Sobera nunca decepciona y, aunque no siempre triunfe el amor, siempre gana la diversión y eso es algo que, como espectadores, agradecemos infinitamente. En ese restaurante hemos visto de todo: desde las personas más normales, hasta los personajes más excéntricos que la TV puede regalarnos.

Iris era una belga de 30 que vivía en Ibiza y que se presentaba de una forma algo particular: «Mala yo no soy, pero como me toquen mucho los huevos tampoco soy tonta». La cosa no quedaba ahí: «Busco a alguien que no sea un trol maléfico, un chico normal que no sea pesado ni frágil».

¿Quién estaría pues, dispuesto a afrontar ese reto? Pues un ‘valiente’ llamado Luigi, un italiano de 32 años que se ganaba la vida como portero de discoteca: «Yo salgo a la calle y puedo ligar, porque ligo». Además, tenía una visión muy positiva de sí mismo: «soy una persona sincera, yo me abro si la chica es sincera».

¿Qué fue lo primero que sintió Luigi al verla? Él mismo se encargó de dejarlo claro: «ya empiezo a sentir el calentón. Solo con verla ya me entra el calor». Iris, por su parte, se quedó con el nombre de él: «te llamas igual que el asistente de Mario»… y es que, además, Luigi es el hermano de Mario, no el asistente… en fin.

En el confesionario, Iris se desataba un poco más: «no es feo, pero tampoco es muy guapo. Tiene musculitos, pero los dientes raritos». Pero la cosa no iba de ‘físico’, sino de nacionalidad: «¿Por qué ha tenido que venir un italiano? Son un poco creídos y siempre dicen lo mismo, son como clones».

Luigi se notó que estaba bastante interesado por ella y puso toda la carne en el asador para ganársela. Se limitó a hablar de las cosas que le gustaban e intentó vender una imagen de sí mismo positiva: alguien tranquilo y sincero.

Pero esto no convencía a una Iris llena de prejuicios: «¡Cómo no vas a mentir, si eres italiano!». Luigi intentó remediar un poco esa extraña situación y puntualizó: «Yo no soy italiano, soy siciliano». Pero es que Iris consideraba que aquello era «mucho peor».

A pesar de estos comentarios de lo menos oportunos, Luigi seguía en su intento por llegar al corazón de la belga: «Tú necesitas a un hombre que te rompa el corazón y te vuelva loca». Pero Iris volvía a contratacar con uno de sus ‘pocos oportunos’ comentarios: «Tienes cara de serial killer».

Viendo que la cosa no tiraba en absoluto, Luigi recurrió a lo que podría considerarse ‘su última bala’: «Cuando yo voy a la cama con una chica ella se queda muerta. Me tienen que decir que pare, que no pueden más»… pero a estas alturas de la conversación la cosa estaba más que clara.

¿La reacción de Iris? Pues partirse la caja sin parar. Él estaba muy descolocado: «no esperaba encontrarme a una chica como tú». Iris tenía más frases de las suyas (si es que no se cansaba): «Yo tampoco, por eso me he quitado las gafas». En ese momento y ante la insistencia de Luigi, Iris decidió que lo mejor era ponerse irónica: «Me encantas, me encantas…Estaré desnuda para siempre solo por ti».

La cosa acabó con un momento bastante tenso que, la verdad es mejor que veáis en el vídeo que os dejamos más abajo. La cosa acabó muy mal, eso no es ninguna sorpresa:

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta cita? ¿Qué habríais hecho en el lugar de Luigi? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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