Las personas somo seres mucho más complejos y delicados de lo que en un principio nos guste creer. A pesar de que en la actualidad es cierto que estamos pasando por una etapa en la que comenzamos a darle importancia a la salud, aún tenemos una gran asignatura pendiente, y es que seguimos interpretando que nuestro bienestar solo lo controla el cuerpo.

Seguimos menospreciando la importancia de la salud mental, y al final, eso pasa factura. Y hoy estamos aquí para hablar de ello, y hacerlo de forma clara.

La depresión es un trastorno por el que se ven, a día de hoy, afectadas más de 350 millones de personas en todo el mundo. Entre sus síntomas más comunes, encontramos la facilidad de alcanzar sentimientos y pensamientos negativos, falta de interés, y grandes periodos de inactividad general.

Concretamente vamos a hablaros de lo que significa ese último síntoma, de lo que puede hacerle a una persona, y de lo que hay que luchar luego para seguir viviendo.

Esta es la historia de una joven que, aunque solo tiene 23 años, ha caído en una profunda depresión que le imposibilitaba seguir con su vida de manera normal.

Por cuestiones de privacidad, la llamaremos K.

Por otro lado, también tenemos a Kate Langman, una estilista enamorada de su trabajo, que se cruzó en el camino de K, le ayudó a cambiar su vida, y es, además, quien contó la historia por Internet hasta que se hizo viral (manteniendo el anonimato de la joven).

Kate explicó el proceso desde que conoció a la joven, hasta que ésta salió completamente cambiada de su salón por medio de su página de Facebook.

«Hace aproximadamente un mes, vi a esta mujer tirando todos los productos de la línea ‘All Soft’vde Redken. Cuando le pregunté si necesitaba ayuda, empezó a contarme su historia.»

En definitiva, la chica le contó que sufría de depresión, y que a causa de ello, no había salido de su cama en 6 meses.

Es por esto que su imagen se veía notablemente descuidada, ya que su cabello no se había lavado ni cepillado en dicho tiempo. En ese momento llevaba el pelo recogido en un moño que iba a resultar realmente difícil de arreglar.

«Concertamos una cita para el día siguiente, pero no apareció.

Llamó unas dos semanas más tarde y reservó otra cita, pero una vez más, no se presentó. Entonces pensé que jamás volvería a venir. Me partió el corazón, tenía muchas ganas de ayudarla.

Hoy, después de unos cuantos días, entró en el salón y me preguntó si podía arreglarle el pelo en ese mismo momento porque al fin había vuelto a ser capaz de salir de la cama.

Yo, obviamente, dije que sí.

No me importaba lo tarde que fuera, quería asegurarme de que saliese feliz. Quería mantener su pelo lo más largo posible, aunque la mayoría de las veces lo mejor es cortarlo.

Quería cumplir sus sueños y pasé ocho horas y media con ella. Cuatro horas y media peinándola, 3 horas de coloración y media hora de corte.

Finalmente, pude ver el brillo en sus ojos y sus mejillas rosadas de la emoción al poder pasar sus dedos por su cabello sin enredarse. Se sentía como nueva. Cambié la vida de de alguien hoy y esto jamás lo olvidaré.

Si esta publicación le llega algún día, quiero que sepa lo grande, maravillosa, amable, cariñosa y fuerte que es. Y no solo eso, también es preciosa. No merece más que felicidad y estoy muy agradecida y contenta por haber podido ayudarla con este primer paso.”

Es posible que la vida de esta chica no haya cambiado radicalmente, pero sí es cierto que nos parece un gran paso. Desde Cabroworld queremos enviar mucho ánimo para aquellas personas que no sienten la fuerza que se necesita para levantarse cada día de la cama, y esperamos que, aunque sea poco a poco, vayan intentando cambiar su vida.

Fuente: Tesuena