Sabéis que en nuestros artículos solemos hablar bastante de First Dates y el motivo de ello no es otro que cada semana sus participantes dejan más de una frase que no tiene ningún desperdicio. Pero el que os traemos hoy es un auténtico caramelito de esos que dan para hablar y no quedarse sin saliva.

Y es que la cita entre Sergio y Maddie no dejó indiferente a nadie en lo que pareció una competición sobre a ver quién decía la más gorda.

La verdad es que la cita comenzó bien y parecía que estaban hechos el uno para el otro, sin embargo, conforme fue avanzando, terminó convirtiéndose en un desastre que todo el restaurante observaba como si fuese un accidente de coche.

Pero era de esperar teniendo en cuenta que ambos son unos auténticos personajes y que, por ejemplo, Sergio entró sin ni siquiera saludar a Carlos Sobera y fue directamente a la barra como si fuese un simple parroquiano y no estuviese en un programa de televisión.

Cuando le preguntaron si ligaba mucho el hombre respondió lo siguiente:

 «Si (risas), soy un rompecorazones, incluso un poco cabrón. En 325 mujeres perdí la cuenta de las chicas con las que he estado, soy un empotrador. He tenido tres o cuatro relaciones, y la más larga ha sido de un año, pero es que a los 6 meses ya me había cansado. Me gusta estar con varias mujeres diferentes, si estoy con una sola me canso. Pero cuanto más cabrón soy, más les gusta».



Maddie tampoco se quedó corta pues parecía no tener abuela ya que, aparte de decir que era muy ardiente y fogosa, algo respetable, dijo que si sus relaciones anteriores no habían ido bien era porque no estaban a su altura y lo que esperaba de su pareja era que fuera un hombre «que sea educado, que me trate bien y que tenga dinero. Porque a mis los hombres me invitan a cenar en sitios de 100 o 200 euros por persona. He cenado en los mejores restaurantes de Barcelona».

Y es que ambos compartían su amor, pero no por las personas, sino por el dinero. El mismo Sergio decía lo siguiente:

«Soy ambicioso y me encanta el dinero».

Entonces ella le pidió que le enseñara el reloj, y se quedó más que contenta al comprobar que era un Rolex. Sin embargo, la cita se empezó a torcer poco a poco cuando ella no paraba de hacerse selfies, pero sobre todo cuando, en el momento de pagar Maddie hizo todo lo posible hasta que consiguió que Sergio pagase la cita.

Todo esto hizo que, cuando tocó decidir si ambos querían una segunda cita Sergio dijese porque  «no me ha gustado que este todo tiempo pendiente de su pelo, de sus pestañas, sus labios…». Obviamente, Maddie tampoco tenía intención de repetir: «Ni hablar, me parece un chulo de barrio y no está a mi altura. Me gustan los tíos elegantes, cultos y que sepan hablar con una mujer».

Muchos dirán que estaban hechos el uno para el otro, pero la realidad es que es complicado juntar dos personalidades narcisistas y que la cosa funcione.

A continuación, os dejamos el vídeo con algunos de los mejores momentos de la cita para que juzguéis las imágenes por vosotros mismos.

A vosotrxs, ¿Qué opináis sobre esta pareja? ¿Cuál creéis que es la mejor frase de la cita? Decídnoslo en los comentarios de Facebook e Instagram.

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