A veces es momento de detener todo lo que hacemos en la vida, mirar en nuestro interior y descubrir, debajo de todas esas capas de ropa, carne, hueso y azúcares añadidos, quiénes somos realmente.

Hoy os traemos una herramienta para dicha introspección, en la que podréis apreciar una lista de cosas que todos hacemos a diario o hemos hecho en algún u otro momento y que, por alguna razón, a veces hacemos de escondidas.




Y quién sabe, quizá puedas usar esto como ejercicio de descubrimiento personal y conocerte un poquito más a ti [email protected] O no. En cualquier caso, va a ser divertido.

1Aparentas seriedad




Sea por el trabajo, porque eres padre o madre o porque el recepcionista que te atiende no parece prestarte atención, desde bien temprano en tu vida has aprendido a aparentar seriedad. Pero tu máscara de formalidad y decoro sería mucho menos creíble si la gente supiera el tipo de cosas que estás pensando realmente.

2Tu mente es música

Leas la letra de una canción o la cantes, te imaginas todos y cada uno de los instrumentos tocando contigo, y te imaginas cómo la cantarías teniendo una audiencia o público. Acéptalo, eres [email protected]

3Automotivación

Parte integral de la vida es hacer cosas que no te gustan. Sí, es así. No nos preguntes por qué, nosotros tampoco lo entendemos. Pregúntale a Dios, si te van ese tipo de cosas. Pero lo que es cierto es que has ingeniado alguna manera de motivarte a hacer lo que no te gusta que es tuya y solo tuya.

Quizá alguien te la ha enseñado o quizá la has creado por ti [email protected], pero lo cierto es que nadie más puede aplicarla a tu vida y solo tú puedes motivarte. Y con esto ha terminado nuestra hora, serán 250 euros. De nada, vuelve cuando quieras.




4Migas en la cama

Te lo pueden haber dicho más o menos veces tus padres cuando eras pequeñ@, pero lo cierto es que la única manera de aprender que dormir con migas en la cama es un infierno es por experiencia propia.

Por lo tanto, has tenido que depositar tu pesado culo en la cama y ponerte a deglutir como un animal hambriento hasta que has llenado de restos la cama. Todos lo hemos hecho. Buenas noches y buena suerte.

5El peluquero la ha cagado

Mentir está mal, pero en determinadas ocasiones se miente para hacer el bien, como cuando le dices a tu sobrino que, efectivamente, tres señores que tienen los tres su reino y sus mierdas van a entrar a su piso en Despeñaperros a dejarle regalos la madrugada de un seis de enero porque, bueno, porque sí.

Otra mentira que si empleas es para bien es decirle a tu [email protected] que, efectivamente, el corte ha quedado muy chulo, muchas gracias, hasta la próxima, volveré. Y es que esta es una mentira destinada a no empujar a un/a pobre currante al pozo de la depresión, haciéndole replantear toda su vida y las decisiones que ha tomado y cuestionando si valen o no para esto. Sí, mi peluquero es muy sensible. Y malo a matar. Qué le haremos.

6Las promociones





Una cosa es que las promociones y ofertas y estrategias de márketing estén diseñadas para ser lo más deseables posible y piques, la otra es que te tires de cabeza a comprar media tonelada de salchichas porque estaban al 56% durante tiempo limitado. No significa que seas tú, pero seguro que alguna vez te has dejado llevar por porcentajes y dosporunos. Tú y todos.

¿Qué te ha parecido esta lista? ¿Tú también haces estas cosas? Contadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook e Instagram. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño). 

Fuente: Difundir.org