Puede que en algún momento de vuestras vidas hayáis puesto la vista atrás, y tras un momento pensando en ello, os hayáis dado cuenta de una cosa bastante concreta: habéis salido con más personas de las que os gustaría.

No decimos esto porque sean muchas ni nada de eso, sino que cada vez que empiezas una relación, se supone que es porque tomas en serio a esta persona y esperas un futuro con ella. Pero no siempre puede salir bien, qué le vamos a hacer.

Lo que sí que está en nuestra mano es madurar con cada relación (y cuando estemos solos, lo suyo en realidad es que sólo empecemos relaciones cuando estamos bien, y no dejarle a nadie la responsabilidad de aguantarnos los bajones), y aprender de los errores cometidos.

Por desgracia, esto no es algo que todo el mundo se plantee, y suelen caer una y otra vez en el mismo error. De hecho, hoy venimos a hablar de uno de los más comunes: los celos.

No, no son románticos, ni una señal de que quieras a alguien o que te quieran. Los celos son, en realidad, la señal de que hay una necesidad de atención (no necesariamente debida a la falta de esta) y la intención de tener control sobre otra persona.

Y definitivamente, tampoco son algo que se pueda considerar gracioso. Esto es lo que debería aprender Holly Cockerill, una chica que ha intentado tener un mensaje «romántico y divertido» hacia su novio, y le ha salido muy, muy rana.

Esta chica resulta ser del tipo de parejas que tienden a ser “territoriales”, por lo que intenta encontrar formas de conseguir que nadie se acerque a su enamorado; esto es una actitud que se mueve desde la desconfianza hacia el otro, además de por una posible falta de autoestima.

Estas personas intentan pasar todo el tiempo posible con su pareja, de forma que la puedan tener controlada y a la vista, pero ¿qué hacen cuando no están cerca?

Justo antes de que Karl Hennan (novio de Holly) saliera para celebrar su cumpleaños a un bar con sus amigos, Holly Cockerill, la chica en cuestión, le dio una camiseta como regalo y le dijo que se la tenía que poner para salir esa noche, con la intención de que no se acercara ninguna chica al cumpleañero.

Luego compartió el momento en su cuenta de Twitter, a modo de broma.


«No creo que a Karl le guste la nueva camiseta que le he regalado por su cumpleaños.  Llévala con orgullo, cariño«, tuiteó Holly.

«Nena, realmente no quiero usar esta camiseta esta noche, ¿puedo quitarme esta cosa?», respondió Karl en Twitter, continuando con la broma. A lo que Holly respondió nuevamente para cerrar el tema: «No, es mejor que la mantengas siempre, incluso alrededor de tu familia«.

*Si estás leyendo esto, has estado mirando a mi hombre durante mucho tiempo. Y así es cómo te estaría mirando si estuviera aquí. ¡Hola, Soy Holly, su novia!*

Obviamente, muchos consideraron esto como un abuso, por lo que empezaron a criticarla fuertemente, y aunque ella ya se encargó de aclarar que toda la situación iba en tono de broma, aún hay muchas personas que lo consideran de mal gusto.

¿Qué pensáis de lo que hizo esta chica? ¿Creéis que lo hizo a modo de broma, o que está así de loca de verdad? ¿De cuántos kilómetros pediríais la orden de alejamiento si fuéseis su pareja? Contádnoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente:  La guía del varon