Todos sabemos que los grupos de WhatsApp son un invento del mismísimo diablo. Es verdad que son muy útiles para organizar eventos con los amigos o informarse de algunas situaciones o temas, pero la realidad es que, por mucho que los pongamos en silencio, sigue siendo un auténtico dolor de cabeza.

Y es que no hay nada más estresante que mirar el móvil después de dos minutos sin estar pendiente y ver que tienes 47 mensajes por leer. A menudo son grupos a los que nosotros hemos accedido entrar, pero imagina que, de repente, te meten en un grupo formado por gente que ha ido a un restaurante chino que tú, de vez en cuando, frecuentas.

Pues esto es lo que le ha sucedido a mucha gente de Murcia cuando un local llamado Wen Zhou usó la famosa aplicación de mensajería para avisar a sus clientes de que habían cambiado el número de teléfono que usaban para sus pedidos.

Por lo visto, el establecimiento consideraba que esta modificación era suficientemente importante como para notificarla a todas las personas que, en alguna ocasión, habían llamado al restaurante.

Obviamente, eso no es del todo legal pues se aleja un poco de lo que procura defender la actual ley de protección de datos. Cosa lógica ya que, en cuestión de minutos, los grupos se escaparon del control de cualquiera.

Y es que, como era de esperar, todo el mundo empezó a cachondearse y a hacer broma sobre el tema. Por suerte, el tuitero @Pombeitor supo responder a la llamada del deber y recopiló algunos de los mejores momentos que se produjeron durante una interminable conversación multitudinaria.

Algunos aprovecharon la ocasión para publicitarse a ellos mismos.

Aunque no los secundamos todos, no podían faltar los chistes de Murcianos.

También hubo un intento desesperado de unir algunas celebridades a la fiesta.

Como el propio tuitero dice, por mucha coña que hubiese, no habría sido de bien agradecido desperdiciar la bonita oportunidad de pedir comida china.

Al cabo de un rato, se dieron cuenta de que había más grupos organizados como el suyo, de hecho, había un total de cinco.

Tampoco podía faltar un «Soy Vanesa» para terminar de amenizar la velada.

Poco a poco, la gente se fue marchando hasta que incluso el administrador abandonó el grupo.

En cualquier caso, el restaurante habría tenido que informar a sus clientes sobre ese cambio de número de otra manera que, por lo menos, fuera legal. Además, seguramente hay formas de hacer llegar esa información como un contestador automático provisional para evitar el «follón» que se ha armado con estos grupos.

¿Qué pensáis sobre los grupos de WhatsApp? ¿Los usáis mucho o ya os tienen hartos? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuentes: elperiodico