Qué sería de nuestra vida si no fuese por la televisión… nuestro día a día, por lo general, es de lo más monótono y aburrido. Nuestra vida pasa mientras estamos largas horas en nuestros trabajos, sin que podamos hacer nada para remediarlo. Tedio y aburrimiento son los principales protagonistas de la macabra obra de teatro en la que se convirtió nuestra rutina.

En medio de esa obra, el único espontáneo que entra para interrumpir esa horrible actuación es la TV y, para ser más concretos, programas como el que protagoniza nuestra historia de hoy: First Dates.

Después de 830 entregas, este formato de citas sigue regalándonos algunos de los mejores momentos que podemos experimentar como especie humana. La soledad es un factor determinante en nuestra sociedad y Carlos Sobera, de la mano de su restaurante, llegó para intentar poner solución a ello.

Hemos sido testigos, a lo largo de todos estos años, de algunas de las historias de amor más apasionantes del nuevo siglo; de algunas de las conversaciones más divertidas; de algunos de los desastres ‘parejiles’ más tremendos que se recuerden; First Dates tiene de todo y para todos. Y hoy os traemos una buena dosis de esto último: una pareja que hay que ver para creer.

Ella era Carolina, una azafata de vuelo sevillana de 25 años con una queja muy concreta: «los chicos se acercan por interés porque soy azafata». Lo que pedía de un chico era que fuese «deportista y que se cuide, que sea alto y elegante, sociable e independiente»… le pedía poco el cuerpo, vamos.

Javier, por su parte, era un aceitunero extremeño de 30 años y apasionado de la meditación: «Me gusta porque puedes hablar contigo mismo y visualizar soluciones». Cuando vio a Carolina por primera vez, lo tuvo claro:

«Un poco más tímida que yo, pero ya veremos cómo va la cita. Me atrae que sea sevillana y me atraen esas raíces y esa cultura andaluza».

Lo que empezó de forma algo ‘sosa’, acabó siendo una auténtica locura. ¿Las aficiones de ella? Pues ‘quedar con amigos gays’: «Me llevo bien con ellos porque son como chicas y les gusta ir de compras, el mal de amores y salir de fiesta». En un momento determinado, Javier se sacó un trozo importante de comida de la boca… y a ella no le hizo mucha gracia: «me desagradó muchísimo y me ha dado mucho asco».

Para que la cosa avanzase, tuvieron que tirar del ‘quiz’ del programa y, cuando a ella le tocó decir quién era su personaje histórico favorito… la cosa saltó por los aires: «como he estudiado química uno que me gusta es Albert Einstein, el que inventó la bombilla. Gracias a él podemos vernos de noche, podemos ver la televisión…Es un personaje muy importante en esta vida».

Javier, en ese momento, lo tuvo más claro todavía: «Me quedé en shock, aunque sin voluntad de corregir. No sé qué tiene que ver Einstein con la bombilla, pero es que luego lo ha adornado más y ha dicho que inventó la bombilla, cuando yo creo que la inventó Alba Edison. Ha habido un antes y un después en esa respuesta».

¿Al final? Pues que no había demasiada ‘química’ (por lo de Einstein y tal…jeje) y cada uno se fue por donde había venido.

Aquí os dejamos el vídeo con los mejores momentos de la cita:

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta cita? ¿También le hubieseis dado tanta importancia al error de ella? Dejádnoslo en los comentarios. 

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