Todos hemos visto alguna vez una película mala. Sea un clásico de serie B o una película cuyos creadores no tenían intención de hacer mal, las películas malas (o «películas basura») son abundantes en un mundo en el que cada día se estrenan películas en todos los rincones del planeta. Como está claro, con la grandísima cantidad de películas que se estrenan cada año, no todas van a ser de la más excelente calidad.

Un pequeño ejemplo

Las películas, como cualquier otro arte, son subjetivas por naturaleza. Lo que puede ser la pasión de una persona puede ser la basura de otra. Sin embargo, en lugar de respetar la opinión de todo el mundo, el mundo del cine tiende a usar las opiniones para ilegitimar a otra gente.

Así que, si habéis puntuado un montón de películas infames con un 10 sobre 10, quizá hayáis sido [email protected] por falta de gusto. Pero hoy traemos buenas noticias para [email protected] Y es que resulta que un estudio publicado en Poética: Diario de la Investigación Empírica de la Cultura, los Medios y las Artes ha puesto en duda la idea de que una película «basura» sólo sea disfrutada por incultos.

¿Qué nos estáis container?

Los científicos Kevyan Sarkosh y Winfried Menninghaus, del Max Planck Institute for Empirical Aesthetics, publicaron recientemente un estudio que mostraba que disfrutar de «películas basura» es un signo de inteligencia.

Para los propósitos del estudio, «basura» se usó para referirse a las películas de bajo presupuesto que son consideradas pocos recursos y/o conocimientos y las que contienen contenido explícito.

La intención del estudio era investigar cómo el término «basura» había pasado a usarse de una forma más positiva en el cine y la cultura.

El estudio se usó con la ayuda de una encuesta online que recogía datos de consumidores habituales de «películas basura» y cómo los mismos analizaban las características de dichas películas.

Factores

El estudio argumenta que una de las razones por las que estas películas atraían a público inteligente era el valor irónico de algunas de las peor producidas. Por supuesto, esto tampoco importa demasiado a los creadores, que miden el éxito en dinero recibido y los euros de una «compra irónica» valen lo mismo que los de un fan verdadero de una «película basura».

Otra característica de las «películas basura» que atrae a una audiencia más inteligente son los elementos culturalmente subversivos. Lo que esto significa es que, en parte gracias a su bajo presupuesto, las «películas basura» usan medios menos convencionales tanto para crear el argumento como para ejecutar.




Así que la capacidad para escapar de lo establecido apela a una audiencia más inteligente, que normalmente es capaz de predecir hacia dónde va un argumento o de reconocer ideas cliché o poco originales.

El bajo presupuesto puede estimular la originalidad.

Y otro componente, con el que muchos más os sentiréis identificados, es el factor comedia. Una película basura con un argumento estúpido y actores y actrices sobreactuando puede convertirse accidentalmente en comedia, y los espectadores más inteligentes podrán disfrutar de una película, sencillamente, porque «es tan mala que es buena».

¿Qué os parece esta revelación? ¿Os consideráis más inteligentes ahora que sabéis esto? ¿Disfrutáis de alguna película de la que sois plenamente conscientes que es mala? ¿Qué película es? Contadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook e Instagram. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño). 

Fuentes: Estudio en ScienceDirect, Max Planck Institute for Empirical Aesthetics, Indy100, Storypick, La Guia del Varon