Hacer fotografías es un arte que requiere de perfeccionamiento, por eso, por mucho que haya instagramers poniendo filtro, hay ciertos factores que hacen que una foto sea «buena».

Algunos de ellos son el punto de vista, el plano, el foco y muchos otros, pero hay una parte de la fotografía que escapa, en cierta medida, a su autor, y eso consiste en tener la suerte de hacer la captura en el preciso instante en que todo es perfecto.

Puede que las fotos que os mostraremos a continuación no sean perfectas, pero, sin duda, se tomaron en el momento exacto. Aunque en este caso se trata del momento previo a que se produjece alguna divertida (o no) tragedia.

De cabeza

Tomarse una selfie mientras la familia va en bici puede ser un buen recuerdo, sin embargo, puede que no quede como esperabas si tu primo Daniel decide que apretará el freno en vez del timbre.

Hay gente con mucha mala baba

En este caso, tenemos bastantes dudas de que la imagen sea 100% fortuïta ya que el hombre que ha chutado el balón está poniendo cara de apuntar (y todo indica que acertará).

Las competiciones caninas no son tan seguras como las pintan

Esta foto desafía el dicho popular de que el perro es el mejor amigo del hombre. Puede que la cuidadora no lo tratase demasiado bien o que el can haya confundido su cara con el disco, lo que está claro es que esta mujer necesitará puntos.

Bici, disfraz y hoguera

Aunque el alcohol no aparece en la imagen, seguramente es el factor más importante para que este chico termine convertido en una hamburguesa a la plancha.

Tiki Taka

El balón puede ser un gran aliado y un gran enemigo, todo depende de si lo vemos venir o no. En este caso, el joven no debió darse cuenta de su existencia hasta que no estuvo recogiendo sus dientes.

Adiós mundo cruel

Algún tipo fuerza de gravedad desconocida ha empujado a esta mujer a caer de espaldas a la piscina. Por lo menos, si el chico de la foto es el socorrista, llegará a tiempo para poder salvarla.

Esto sí que es una tragedia

En las imágenes anteriores hemos visto a gente a punto de hacerse mucho daño y, sin embargo, ninguno nos duele tanto como esta foto con unas cervezas al borde del abismo.

A esto se refiere la gente que dice que no le gusta el gas

El padre de este niño decidió que no quería que su hijo bebiese Coca-Cola y pensó que lo mejor era enseñarle mediante el conductivismo.

El aprendiz de Thor

La maestría con la que este joven está lanzando el martillo es realmente admirable, pero la verdad es que el otro chico no lo podrá disfrutar ya que es posible que actualmente ya no tenga cara.

Perros y humanos, primos hermanos

Los perros y los humanos no somos tan diferentes, después de ver varias imágenes de humanos siendo impactados por objectos, aquí os ofrecemos una de un can con poca habilidad para recoger el frisbee.

Una infancia dura

Nada es tan bonito como uno lo recuerda. Esta chica quiso volver a disfrutar de su columpio hasta que la realidad le recordó que ya no pesaba 20 kilos.

El aliño

Esta mujer se quejó de que su comida estaba sosa, pero una bonita gaviota decidió condimentarle el plato.

Vómito de amor

Esta foto sería realmente tierna si no fuese porque el bebé ha creído que este era el mejor momento para hacer bechamel.

Cat Attack

Este gato tenía un odio particular a las plantas de su casa hasta que, finalmente, decidió zanjar el asunto de una vez por todas.

Este soy yo los domingos por la mañana

A veces nos creemos que los más pequeños ya son capaces de hacer las cosas por sí mismos hasta que inundan el avión con una botella de agua.

¿Tenéis alguna imagen parecida? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook e Instagram.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño). 

Fuentes: laguiadelvaron