Como dijo en su día Alfred Hitchcock, delante de la cámara «no se debe trabajar ni con niños, ni animales, ni Charles Laughton (otro conocido actor y director de cine y teatro)». Esto era, porque según él, sería casi inevitable que cualquiera de ellos hiciera lo que les diese la gana, y como consecuencia a ello, terminaran por robar la escena.

Lo que no sabía, es que este fenómeno también se podía dar en la fotografía, y no solo en compañía de los anteriormente mencionados, sino que esto puede pasar por sacar con la lente CUALQUIER COSA con la que no contabas en un primer momento.

De esto es de lo que se han dado cuenta estas 10 personas que os traemos a continuación, que subieron fotografías que creyeron «perfectas» para publicar en las redes, sin saber lo que aparecía realmente en las imágenes o lo que otra persona pudiera ver en ellas.

9Móvil nuevo.

A ver, no queremos ser mal pensados, igual es sólo que no tenía espejo, y se tuvo que hacer la foto con el móvil directamente, pero que tenerlo, lo tiene, oye.

En esta foto más bien es «lo que no sale» que lo que no debería salir.

8Fashion Victim

Más «victim» que «fashion», todo sea dicho. Lo bueno es que se limpia las gafas por dentro sólo pestañeando. Lo malo, que ponerse rimel con brocha, no es lo más cómodo del mundo precisamente.

7La proposición del infinito.

La pregunta que nos hacemos es la siguiente: Aunque ahora se ve muy bonito y tal, si elige uno, ¿Qué hará con los demás?.

6Cuando practicas ballet y cocinas a la vez por falta de tiempo.

También queremos añadir que da igual lo que estuviera preparando, tiene una pinta horrible.

5Plato combinado.

Es horrible la manía que tienen algunas personas de juntárselo todo en un mismo plato. Es obvio que eso puede salir muy pero que muy mal. Por favor, gente, lavad un par de platos en vez de uno solo, que no cuesta tanto.

4La desesperación.

A lo mejor no le gusta que asuman su género por ella (además de forma errónea). O tal vez fuera la cantidad de intentos de selfie por parte de su compañero, esas cosas cansan a cualquiera.

3El hombre camaleón.

No sabemos de dónde habrá sacado esos pantalones… ni cómo los encontró. Solo por eso, este joven se merece nuestra más profunda y sincera admiración.

2El toc te poseerá.

Es inevitable, ahora ya no podrás fijarte en otra cosa, y te dará igual lo bonita que pueda ser la fotografía. Yo ahora mismo no paro de pensar en lo feliz que podría ser sólo con mover mentalmente la copa… tal vez debería instalarme Photoshop y ya.

1Incluso si intenta forzar la expresión de su cara.

No importan las lentillas, los pegotazos de rimel, ni los litros de gloss, que no, amiga; que no.
La verdad es que esta imagen nos da bastante mal rollo…

¡Ella!… ¿Y su cortina?

Aunque quien haya comentado se fije en la cortina, mi madre daría un mensaje bastante más contundente:

«¿¡Qué C*!#&% hace ese pie en la mesa blanca!?»

Si es que, educación… ninguna.

¿Qué pensáis de estas fotografías? ¿Vosotros las habríais subido también sin daros cuenta de esos detalles? ¿Le has encontrado algún parecido a la extraña versión de Rihanna? Contádnoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).  

Fuente: Difundir