La infancia debería ser un conjunto de recuerdos tan maravillosos como simples, auténticos y, sobre todo, que protejan la inocencia de aquellos que vivieron esos momentos.



Pero no todos los niños pasan por una experiencia alegre. A veces es muy difícil asegurarse de que un entorno sea correcto y no solo están los problemas en casa, sino que a veces los centros educativos tampoco son un lugar tan seguro como deberían.

Y es que en el año 1997 aún no se entendía el término «Bullying», pero que no se comprendiera, no negaba su existencia, ni mucho menos. Muchos no nos sorprendemos si decimos que los niños pueden llegar a ser muy crueles.

Este año, una conocida marca de coches ha decidido revivir la experiencia que causó furor en su época con el anuncio de Airtel. En este se promocionaba un servicio telefónico con un niño que no paraba de llamar por teléfono para felicitar las fiestas diciendo a todo el mundo diciendo: «Hola, soy Edu, feliz Navidad».

Con este propósito, han dado un giro a la situación con la frase «No los llames, ve a verlos».

Todo el mundo sigue recordando el anuncio incluso a día de hoy, y es que fue un bombazo total, incluso sin necesidad de Internet.




Esto llegó hasta tal punto que se tomó por costumbre repetir el mismo anuncio durante varias Navidades, para alegría de muchos, y desgracia de todos los que se llamasen Edu, a quienes les tocaba aguantar las bromas.




También se dejó caer en un anuncio de Chupachups, y en el programa «crónicas marcianas».

Aprovechando este nuevo tirón, el que fue un conocido «niño prodigio», que en realidad se llama Enrique Espinosa, ha vuelto a la pequeña pantalla, comenzando por el ya mencionado spot. También ha pasado por diversos programas televisivos, como el de Cárdenas, en abril, y ahora ha hablado de una forma totalmente diferente.

Y es que toda historia tiene dos caras.



Mientras que a Cárdenas le decía con una cara que forzaba el optimismo, que se alegraba de haber podido alegrar las fiestas de casi todas las familias de España, y que gracias a lo espectacularmente que se desarrolló todo el bombazo del anuncio, se interesó por el funcionamiento de Internet, por el mundo viral, y esto ha hecho de él un emprendedor experto en marketing, la historia que contó la pasada semana a Paz Padilla en Sálvame, era totalmente diferente.

El entonces joven actor descubrió una fama prematura para la que no estaba nada preparado. De repente todo el mundo le conocía, y por una u otra razón, los demás niños empezaron a reírse de él.

En el programa afirmaba cosas que contrasta tras haberlas sufrido en su propia piel.

«La gente que sufre bullying, nunca sabe por qué lo hace, ni qué ha hecho para que se de la situación».

También comentaba que hay que tener mucho cuidado y saber controlar de cerca el nivel de fama que se le da a los más pequeños, ya que puede ser una situación que se escape del conocimiento de padres y tutores, y más con la llegada de las nuevas tecnologías, a la que muchos niños ya han encontrado acceso.




Desde Cabronazi, ya nos hemos pronunciado con anterioridad en nuestra postura claramente contraria al bullying, y esperamos que el protagonista de esta historia haya sido capaz de superar dentro de lo máximo posible los episodios sufridos.

Les mandamos mucho ánimo desde aquí, tanto a él como al resto de personas que han sufrido, o aún se encuentran en esta horrible situación.

Además, recordamos, en caso de que se conozca o se esté viviendo una situación de Bullying, existe el teléfono de contacto 900 018 018, para aquellos que necesitan ayuda relacionada con este tema.