Todos nos hemos encontrado en la situación de querer hacer un cambio radical en nuestra vida. ¿Qué mejor manera que cambiando nuestros peinados, algo que lucimos a diario? Así que todos hemos querido alguna vez ir al peluquero con la idea de que nos haga algo radicalmente nuevo. Por supuesto, siempre existe el miedo de que, sea por una mala idea nuestra o por falta de destreza del peluquero, a la hora de mirarnos al espejo lo que encontremos al otro lado sea algo que nos horrorice y se convierta en objeto de burla para amigos, familia, conocidos y gente aleatoria que se nos cruza por la calle.

Es el caso de los hombres y mujeres de hoy. Sea por voluntad propia, porque forme parte de su (falta de) estilo o por una cagada mayúscula del profesional a cargo de su pelo, se han convertido en un meme.

1. La fresa

«¿Me podrías hacer una fresa pero color radioactivo? ¿Que duela un poco a los ojos si puede ser? ¿Color Ladybug ensangrentada en lámpara ultravioleta?»

2. No hay suficiente con dos

Peluquero: ¿Qué necesitas?

Yo: Necesito una tercera pestaña. YA.

Peluquero: No digas más.

3. Vive en una piña debajo del mar

Peluquero: ¿Qué necesitas?

Él: Hazme la casa de Bob Esponja.

4. He sobrepasado la fuerza de un Super Saiyan normal

Traduciendo el texto de la imagen:

Peluquero: ¿Qué necesitas, tronco?

Yo: Hazme el Gohan Super Saiyan 2.

Peluquero: Hecho, tronco.

5. Truco para la vida

Peluquero: ¿Qué quieres?

Él: Estoy intentando poder quedarme dormido en clase.

Peluquero: No digas más.

Un grandísimo caso de un peinado siendo de lo más útil. Nunca más tendrás el sueño interrumpido por esos fastidiosos profesores con absurdas intenciones de enseñarte.

6. Nunca te pillarán por sorpresa

Peluquero: ¿Qué quieres, chaval?

Hombre: Quiero ver venir a los haters.

Peluquero: No digas más.

De esta forma nunca será emboscado por esas hordas de haters. Me pregunto por qué lo odiarán.

7. Nunca hay que cerrar puertas

Peluquero: ¿Cómo te puedo ayudar hoy?

Hombre: No lo sé, tío, algo nuevo. Intento mantener la mente abierta.

Peluquero: No digas más.

También sirve de nido de aves, de piscina o de tapa de váter.

8. Recién horneado

Peluquero: ¿Qué necesitas?

Chica: ¿Sabes lo que es un croissant?

9. El archienemigo de Calamardo

Peluquero: ¿Qué quieres?

Él: Ponme de Calamarino.

Peluquero: No digas más.

(No preguntéis por qué Squilliam Fancyson se traduce en España como Calamarino. Tampoco lo sabemos.)

10. El que separó los océanos

Peluquero: ¿Qué quieres?

Cliente: ¿Has oído hablar de Moisés?

Peluquero: No digas más.

11. El peinado más difícil después de Marge

Peluquero: ¿Qué quieres?

Tipo: No lo sé, tío, hazme un Lisa Simpson.

12. El Peter Pan inverso

Peluquero: ¿Qué quieres?

Él: Mi madre sigue creyendo que soy un niño.

Peluquero: No digas más.

13. Producto no localizado

Peluquero: ¿Qué quieres?

Él: Ponme ese código de barras tronco.

Peluquero: No digas más.

Uno de los peinados más útiles, ideal para no olvidarlo en ninguna parte. Me pregunto el precio final que marcó en la caja registradora. Comisario de policía japonés, 3999 euros. O quizá menos. Nunca hemos comprado un comisario de policía japonés. Quizá nunca lo hagamos.

14. El Pokémon desconocido

Peluquero: ¿Qué quieres?

Él: ¿Has visto nunca a un Unown?

Peluquero: No digas más.

15. Mejor que Windows 8

Peluquero: ¿Qué quieres, amigo?

Él: Hazme ese logo de inicio de Windows XP, tronco.

Peluquero: No te preocupes.

¿Qué os parecen estos peinados? ¿Os haríais uno similar? ¿Os gustaría quemaros las córneas para no ver más de estos? Contadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook e Instagram. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño). 

Fuente: Diply