Como siempre, poner un capítulo de First Dates es abrir la puerta a lo desconocido. Cualquier cosa puede pasar en un episodio de este fantástico programa y, como bien sabréis, no son pocos los personajes que el bueno de Carlos Sobera nos ha presentado a lo largo de todos estos años que el programa se ha emitido, de forma ininterrumpida, en Cuatro. Todo ha pasado y todo puede pasar… y, si hoy os escribimos esto, es porque ha pasado algo.

Agustín y Noemí tenían una oportunidad de oro: conocerse en este apasionante restaurante y tener la posibilidad de, por fin, encontrar en el otro el amor que tanto escaseaba en su vida.

La cena, como pudimos ver desde el principio, iba bastante bien para ambos. No era la cita con más feeling del mundo, pero hablaban de una cosa y la otra e iban compaginando bastante bien sus gustos. Para nada diríamos que era una cita que estaba yendo mal… hasta que llegó el momento definitorio: saltó la pregunta de ‘las tareas del hogar’.

Leyeron la pregunta y empezaron las risas… porque nadie se imaginaba lo que estaba a punto de ocurrir. Ella, en tono de broma, le dijo que «te has puesto colorado, eso es que no haces nada»… y había dado en el clavo.

«No… hago algo» contestaba él. Ella, con la cara ya un poco cambiada, repetida «o sea que tú en la casa no haces nada» y él volvió a insistir: «Hago algo si… alguna vez hago la cama».

Ella, viendo el panorama que se le abría delante, preguntó entonces: «¿Pero cocinas o planchas o algo más», a lo que él respondió «Planchar sí, pero la camisa hoy no me la he planchado yo».

Agustín, ya en privado, explicaba: «Claro que me gusta que mi madre me haga la cama, porque me la deja muy bien hecha, mucho mejor que yo»… a todo esto, hay que destacar que el bueno de Agustín tiene ya casi 40 años.



Aquí la cosa ya se empezó a embarrar por completo y él empezó a soltar cosas como «Si no es la mujer, ¿quién va a hacer las labores de la casa?», a lo que ella, ya nerviosa, le preguntaba «¿No serás machista, no?»… Adiós a la paz.

«No quería decirlo así. Es decir, que si está la pareja, el hombre tiene que ayudar a la mujer»… claro que sí, Agustín, así lo vas a arreglar.

Noemí ya no aguantaba más y se confesaba: «Él es machista total. No se hace la cama, no sabe cocinar, no sabe planchar, no sabe cocinar, no sabe hacer nada solo, entonces no puede estar con una pareja».

La cosa, que al principio pintaba bastante bien, ha acabado siendo un auténtico desastre y, como no podía ser de otra forma, el final de la cita estaba bastante cantado… al menos para Noemí.

Él sí quería una segunda cita con ella, pero lo tenía bastante claro: «No eres lo que estoy buscando. Me has dicho que las tareas del hogar son de las mujeres, y yo lo he visto mal», a lo que él respondía:

«Machista no soy. Si vives solo… al final tendrás que hacer las cosas de la mujer y, si vives en pareja, pues yo ayudaría en lo que hiciera falta»… si es que no ha entendido nada, el pobre.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta peculiar cita? ¿Creéis que Noemí tiene razón en llamarlo ‘machista’?Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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