Ángela Guzmán nació en Bogotá y se crió en la isla de Key Largo, en Florida. Pisaba por primera vez Estados Unidos con solo 8 años y sin saber hablar inglés.

Encontró una forma diferente de comunicarse a través del mundo del diseño, por lo que finalmente acabó cursando estudios que estaban relacionados con su pasión. Mientras cursaba su tercer año, la joven consiguió entrar en un programa de prácticas con Apple, cosa que le permitió entrar en sus oficinas en California.

En su primer día de trabajo, sus superiores no perdieron el tiempo y le indicaron directamente cuál sería su misión en la empresa: crear una colección de «emojis», imágenes simples inspiradas en unos diseños japoneses, pero con el diseño adaptado a la elegante imagen de la empresa.

El equipo que se encargaría de dicha tarea estaba compuesto solamente de dos personas, es decir, ella únicamente acompañada por su superior, Raymond Sepúlveda.

Sepúlveda, quien ya contaba con años de experiencia en el arte, se convirtió en el mentor de la diseñadora, creando entre los dos unos 470 emojis, El mismo Steve Jobs aprobó personalmente para que fueran lanzados en Japón en noviembre del 2008, pero no fue hasta el 2011 que llegaron al mercado estadounidense.

Con el paso del tiempo, Ángela trabajó, además de en Apple, en Airbnb, y actualmente está en Google, mientras que su compañero sigue aún en la empresa de la manzana, mientras crea y expone galerías artísticas mediante las cuales hace evolucionar su reconocible estilo.

Ahora, Guzmán ha decidido contar la historia de la creación de los emojis, ya que fue un evento que le cambió la vida por completo.

«Apple tiene sus propias normas
estéticas y tuve que aprender
a ilustrar en un nuevo nivel»

“El reto al principio fue entender la capacidad técnica que necesitaba y que no había aprendido en la universidad. Apple tiene sus propias normas estéticas y tuve que aprender a ilustrar en un nuevo nivel”, cuenta la más joven de una familia de cinco hermanas.




“Recuerdo siempre el emoji del anillo de compromiso. Me tomó un día entero diseñar el aro y tres días terminarlo”.

Aunque al principio le resultaba algo complicado, y un proceso lento, con la práctica, agilizó los procesos, llegando a diseñar hasta cuatro iconos diarios.

La mayor parte de los diseños fueron creados por su compañero, pero ella misma es la responsable de algunos emojis tan reconocidos como los corazones de colores, la gasolinera, la berenjena y las serpentinas.




También ha contado como algunos de los iconos tienen historias detrás o fueron inspirados en casos personales:

“El emoji del vestido azul con un cinto marrón viene de uno en la vida real que diseñó mi hermana para un evento“

Hay algunos otros que, sin embargo, no termina de asegurar lo que significa:

“No sé si la mujer del vestido rojo es una bailaora de flamenco o algo distinto. Tampoco sé si las dos manos juntas significan rezo o agradecimiento”

Cuando le preguntaron por cómo surgió el emoji de la «caca «, Ángela contestó que ella, personalmente, lo llamaba la «caquita feliz», y que aunque era un diseño de su compañero, ella lo reutilizó para hacer el icono del cucurucho de helado, por lo que le hace bastante gracia asociar los dos conceptos.

También ha contado que se le quedó la «espinita clavada» de sacar el emoji de plátano, ya que aunque en Japón no iba a ser tan popular, es algo que para ella podía ayudar a representar la cultura colombiana.




Ángela no paraba de sorprenderse cada vez que encontraba merchandising de los emojis, y aunque al principio debía mantener en secreto que eran su creación, poco a poco fue contándolo a sus amigos más cercanos.

Como curiosidad, os diremos que el fenómeno de los emojis llegó hasta el punto de que el diccionario de la Universidad de Oxford declaró en 2015 que el icono de “cara con lágrimas de alegría” era la “palabra del año”.

Todo este proceso creativo enseñó a nuestros protagonistas lo que realmente significa «divertirse en el trabajo».

“También aconsejo mantenerse
siempre curioso. La curiosidad te puede llevar por caminos que ni te imaginas,
o tienes dudas de tomar”.

¿Qué piensas de la historia de los emojis? ¿Crees que Raymond también debería pronunciarse al respecto? ¿Cuál es tu emoji favorito? Cuéntanoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram. ¡Te leemos!




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Fuente: BBC