A menudo, los padres no tratan a los profesores de sus hijos cómo deberían. Es normal que se preocupen por sus hijos, pero deberían compartir la responsabilidad de la educación y no limitarse a criticarlos cuando algo va mal.

Seguramente, muchos conoceréis varios casos que reflejan esto de lo que estamos hablando. De todos modos, a continuación os mostraremos un caso que ha sucedido en el sur de la India en el que una madre le envió una serie de mensajes realmente deleznables  a una profesora de natación solo por el hecho de que quería exigirle que le enseñase a nadar a su hijo.

A continuación, os mostramos la conversación de WhatsApp que la misma profesora compartió en Reddit.

La conversación empezó con toda la normalidad del mundo cuando la madre preguntó acerca de las clases de natación.

Entonces preguntó de forma insistente, antes de que le respondieran, si las clases eran gratis.

Viendo que no tenía respuesta, empezó a hacer eso que a muchos nos pone muy nerviosos e insistió preguntando una y otra vez.

La profesora respondió y se justificó por no responder más rápido, pero la madre decidió que ese no era motivo suficiente y le espetó un «qué maleducada» que no hizo nada más que evidenciar que la maleducada era ella.

La profesora no hizo caso a las faltas de respeto y le explicó sus horarios, pero, como veréis a continuación, la madre quiso imponer una serie de exigencias.

Teniendo en cuenta que las clases eran gratis (y ni así), esta madre se estaba excediendo en sus comentarios, pero ella parecía no darse cuenta.

Obviamente, la profesora se iba mosqueando, pero intentó mantener las formas y responder de forma clara cuál era su disponibilidad.

Entonces, la madre quiso pasarle la responsabilidad de calmar a su hijo a la profesora.

Pero, de nuevo, esta intentó de dejarle las cosas claras enumerando por qué le resultaba imposible cambiar los planes.

De algún modo, pensó que llamando «niñatos» a los otros niños haría que la profesora cambiase de opinión.

Pero la profesora le dijo que no hacía clases personalizadas, cosa que no hizo que la madre se diese por vencida.

Por suerte o por desgracia, el hecho de que la madre le explicase que su hijo tenía problemas de ansiedad no le supuso una ventaja, sino al revés: hizo que la profesora no quisiese hacerse responsable de él.

Pero, por algún motivo, la madre insistía en que la situación no era justa cuando, de hecho, las clases eran gratuitas.

La madre no parecía escuchar a la profesora y seguía poniendo nuevas imposiciones.

Por última vez, la profesora respondió a esta madre tan maleducada y, a partir de ahí, la madre soltera se quedó sola insultando mientras veía rabiosa cómo sus mensajes no tenían respuesta.

Probó con hacer amenazas pueriles.

Intentó quejarse del egoísmo de este mundo.

Optó por usar la palabra zorra sin pensar en que, seguramente, estos comentarios no jugaban demasiado a su favor.

Pese a que la profesora había sido educada y, al principio, no se había negado a instruir al niño en natación, la madre quiso darle un discurso sobre los privilegios.

No sabemos si, finalmente, el niño asistió a las clases de natación, pero puede correr para huir de una madre con tan poco respeto hacia los demás.

A vosotrxs, ¿qué opináis de esta conversación? ¿Qué le hubieseis respondido vosotros? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño). 

Fuentes: boredpanda