Por desgracia, las actuaciones machistas en televisión están a la orden del día, y lo peor de todo es que aún sigue habiendo casos en los que parece que a nadie le importa. Un ejemplo de ello ha sido lo ocurrido recientemente con Noah Gragson.

Todo empieza con este joven de 20 años, procedente de Las Vegas, la nueva revelación y promesa de la NASCAR. Ha sido elegido como el piloto más popular de NASCAR, además de haber ganado multitud de competiciones. Y es que es considerado como un joven muy brillante, con una increíble manera de conducir el coche que lleva con su equipo, Kyle Busch Motorsports. Y todo esto está muy bien, oye, pero no es lo que hemos venido a contar.

El caso es que un alma ganadora como es Noah, no acepta un no por respuesta, puesto que está acostumbrado a conseguir lo que quiere, aunque sea a golpe de insistencia.

La estrella de la NASCAR ganaba recientemente la edición 51 del Snowball Derby, pero no es hasta el momento de la celebración, cuando se vino arriba por la llegada de Helena Ciappina, también conocida por ser Miss Snowball, quien iba a felicitarle por su victoria.

Y el chico vio que el hecho que una chica vaya a felicitarte tu victoria por trabajo implica que quiere algo contigo. Sintió que tenían la confianza suficiente (toda la que puede dar un saludo) como para besarla, dándonos a todos una visión lamentable de su actitud.

Helena hizo lo propio de la situación, visiblemente incómoda, con una señora cobra merecidísima, y de pleno derecho, claro.

Aun así, demostró tener una clase increíble (que no tenía por qué demostrar, dada la situación), además de mucha profesionalidad. Le rechazó disimulando la acción del piloto y tratándolo amistosamente, con sonrisa forzada y todo.

Claro, ahora viene la parte extraña, y es que muy poca gente parece ver que el piloto había intentado forzar un contacto. Solo se habla del «rechazo sufrido» por parte de la modelo, convirtiéndolo a él en víctima, y demonizando a la pobre chica, que hizo lo que pudo.

Y es que no es solo que varios medios lo han expuesto de esta forma que decimos, sino que ni siquiera se han prestado a poner el nombre de la joven, llegando a llamarla repetidas veces «la rubia».

Por no hablar de algunos de los rivales del piloto, que pensaron que era una situación de burla, por lo que le compartieron el fragmento del vídeo en sus redes.

Pero lo peor de todo es que no acaba aquí la historia. Porque como habíamos dicho antes, Noah Gragson no acepta una derrota.

Momentos después del suceso, el joven compartía desde su Twitter un nuevo fragmento de vídeo. En él se ve perfectamente cómo insiste a la chica para conseguir al final su beso. Claro que el gesto fue acompañado de caras de desaprobación «disimuladas».

Ahora sí que se siente como el «campeón».

Nosotrxs lamentamos profundamente que ocurran este tipo de situaciones. Esperamos que, aunque se haya salido con la suya al final, se dé cuenta de lo que ha hecho realmente, y además de su trofeo (el premio, no la chica), se lleve a casa una lección. Pero no vamos a confiar en ello.

¿Qué piensas de lo que ha ocurrido? ¿Crees que la chica se habría podido permitir ser más firme en su postura? Cuéntanos lo que piensas, y abramos debate en Facebook e Instagram.

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Fuente: La guía del varón