First Dates es un programa que, para muchos, realiza una labor social juntando a todas aquellas almas solteras que vagan por el mundo buscando amor. Puede que estemos exagerando (un poco), pero la verdad es que eso es lo que el formato intenta aunque no siempre logre su objetivo, ya que el amor es algo complicado.

De hecho, este es el caso que os presentamos a continuación, donde Andrea, de 26 años, no se ha sentido del todo a gusto con la actitud de su cita.

Andrea es una profesora de inglés que dice de sí misma que tiene un físico Kardashian (porque, según ella, no le gusta llamarse culona y, así, le parece un poco más suave).

La valenciana dice que en el amor no ha tenido ni buena ni mala suerte ya que no ha tenido muchas relaciones.

“El amor no me ha tratado ni bien ni mal: no me ha tratado. Nunca he tenido una relación seria porque estaba acomplejada por estar muy gordita”.

Su cita fue Jesús, un chico madrileño de 29 años que dijo que no tenía demasiado estilo para ligar, algo que quedó claro durante la cena.




“Yo soy el hombre de la barra: me pongo en la barra con la copa y espero a que ellas vengan. Lo malo es que nunca funciona”. 




Y la verdad es que Jesús, pese a que, cuando la vio, le gustó Andrea, se pasó la cita haciendo bromas en vez de intentar conocer a la persona que tenía delante.

Por ejemplo, cuando la joven le contó que había hecho Magisterio, él hizo bromas sobre si debería enseñarle a dibujar y escribir, algo que todos sabemos que no sienta muy bien a la gente que estudia para ser profesor.

“Me da la sensación de que se cachondea de la gente que estudia Magisterio como si fuese pintar y colorear, cuando yo tengo la responsabilidad de asegurar el futuro de esos niños”.

Al sentirse herida, ella lo atacó un poco diciéndole que si estaba en el programa era porque no le había ido bien en el amor, pero lejos de achantarse, Jesús sacó pecho.



“Tú que sabes, igual tengo veinte mujeres esperándome en casa”.

Andrea estaba hartándose de esas bromas con tan poca gracia, sobre todo si pretendes ligar con alguien, y eso era realmente evidente, pero Jesús siguió con una estrategia que hacía aguas por todos los lados.

“Quiero ser un hombre florero. Imagínate que llegas a casa y me ves con el delantal cocinando…O mejor todavía, con el delantal y nada debajo, ¿no te haría una ilusión tremenda?”. 

Obviamente, si Andrea no estaba contenta con su cita ese comentario hizo que, directamente, le cantase las cuarenta.

“Conmigo así vas mal, no puede ser que lo estés diciendo en serio”.




Como es lógico, la valenciana también se quedó a gusto en el confesionario donde dijo lo siguiente:

“Él te vende algo que no es, va de chulo y vacilón y en el fondo seguro que no es así”.

De hecho, prácticamente ni siquiera hizo falta el momento del veredicto final puesto que, como Jesús siguió en la misma línea, Andrea le dijo claramente que, según ella (y según todos los espectadores), no eran compatibles.



A continuación, os dejamos el vídeo con algunos de los mejores momentos de la cita para que podáis juzgar por vosotros mismos la actitud de Jesús.




¿Habéis tenido una cita con alguien con una actitud como la de Jesús? ¿Cómo lo gestionasteis? ¡Contádnoslo todo en los comentarios de Facebook e Instagram!

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Fuentes: abc