La historia que os traemos hoy tiene dosis de tragedia y felicidad a partes iguales. Se trata de un relato que nos hace ver lo peor y lo mejor del ser humano en una sola anécdota que, a pesar de poder ser solo ‘una historia más de África’, podría tener un mayor significado e importancia de lo que podría parecer en un primer momento.

Todo empezó cuando una familia de Ohio decidió adoptar a una niña «necesitada» de algún país de África Central. El escogido fue Uganda y, como en la mayoría de estos casos, tras mucho papeleo (y unos cuantos miles de dólares), consiguieron su objetivo.

Cuando la niña adoptada llegó a los Estados Unidos y aprendió un nivel de inglés suficiente como para comunicarse con sus padres adoptivos, estos descubrieron que, detrás de ella, había una horrible historia.

Jessica y Adam Davis, por aquel entonces, ya tenían cuatro hijos biológicos, pero deseaban con toda su alma poder adoptar a otro pequeño retoño. Lo que hicieron fue ponerse en contacto con la European Adoption Consultants (EAC) para iniciar los trámites correspondientes y localizar a una niña pequeña de un pueblo de Uganda que, en principio, era huérfana.

La agencia confirmó a los padres que el padre de la pequeña había fallecido y que su madre la había descuidado por completo.

A principios de 2015 la feliz pareja voló a Uganda para conocer a la pequeña llamada Mata que, por aquel entonces, tenía 5 años de edad. Jessica explicaba en una entrevista:

“Ella estaba en un orfanato, sin juguetes, con barras de metal en la ventana”.

break up crying GIF

Mata se fue a vivir con sus nuevos padres y, tras seis meses en el país de los Donuts y los Simpsons, aprendió y mejoró muchísimo su nivel de inglés, por lo que ya podía hablar y explicar a su familia cómo era su vida antes de dejar el continente africano. Fue aquí cuando todo cambió por completo.

La agencia de adopción EAC había mentido a Jessica. Mata contó a sus nuevos padres la hermosa vida que llevaba en su Uganda natal, nada que ver con abandonos o asesinatos.

Su madre biológica resultaba ser una persona tremendamente amorosa y cariñosa. Jessica había participado, sin saberlo, en una estafa. Habían alejado a una niña pequeña feliz de su familia. Ellos enseguida se dieron cuenta de cuál era lo mejor que podían hacer: devolverla con su familia.

Jessica consiguió contactar con la madre biológica de Mata a través de FaceTime y ahí comprobó que esta era una gran mujer, nada que ver con el ‘monstruo’ que la agencia de adopción había descrito.

Jessica se subió a un avión junto con mata y se dispuso a devolverla al sitio del que nunca se debería haber separado. Cuando estaban en el trayecto, la madre adoptiva le preguntó a Mata qué haría cuando viese a su madre, a lo que ella respondió: ‘Abrazarla muy fuerte’. La cosa estaba muy clara.

La madre de Mata había sido engañada. Se pensaba que su hija estaba siendo acogida por una familia americana para ser educada y que luego regresaría a casa. Pero nada más lejos de la verdad.

Los documentos que le hicieron firmar a la madre eran de ‘renuncia a sus derechos parentales’. La familia de Jessica, que en teoría iba a ‘patrocinar’ la educación de la pequeña, había desembolsado 15.000 dólares… algo no cuadraba.

Con el descubrimiento de esta historia, Jessica también comprobó que había otras historias similares: más hijos habían sido robados de sus felices familias. Madre e hija vuelven a estar juntas de nuevo, pero, ¿cuántos casos similares más habrá?

sad black and white GIF

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta peculiar historia? ¿Cosas como estas no os hacen dudar de la credibilidad de este tipo de agencias? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

Si os ha gustado este artículo, podéis echar un vistazo más abajo y encontraréis otros posts de interés. 

Fuentes: NTD, Sories-Newsner.