Nuestro cuerpo es un lienzo. Son muchas las personas que se toman esta premisa de forma muy literal y se dibujan, sirviéndose de tinta y agujas, aquello que desean a lo largo de toda su piel. Pero es que hay personas que, más que como un lienzo, la ven como un trozo de mármol que puede ser esculpido… y de eso os hablaremos a continuación.

La historia de hoy gira alrededor de un padre cuya obsesión por los cómics lo ha llevado a transformar su cuerpo por completo. Pudiendo optar por querer ser el Capitán América o Batman, él prefirió quedarse con uno de los supervillanos más bizarros y raros del universo Marvel: Cráneo Rojo, un general nazi con una cara muy particular.

Henry Rodriguez, nacido en Caracas (Venezuela) se ha gastado más de 30.000 euros en múltiples operaciones estéticas para convertirse, poco a poco, en uno de los mayores enemigos de Steve Rogers (Aka Capitán America), Red Skull, un hombre que, además de simpatizar con los nazi, tiene la cara como si hubiese abierto el horno de golpe y le hubiese dado todo el calor de lleno en la cara.

Este villano apareció por primera vez en los cómics en el año 1947, justo después de que acabase la Segunda Guerra Mundial. El Capitán América tenía que derrotarlo y los arcos argumentales, desde entonces, se han ido complicando, pero la base es esa.

El supervillano también pudo ser visto por primera vez en el cine en la cinta del 2011 Capitán América: el primer vengador, en la cual se nos presentaba el origen tanto del ‘Capi’, como el de este villano. Hugo Weaving fue el encargado de darle vida en un papel que ha pasado a la historia (menos su nariz, porque no tenía).

Y Henry, por algún motivo, ha decidido que este señor era su ídolo y que tenía que hacer lo que fuese necesario para parecerse a él. Así que decidió hacerse unos implantes intracutáneos para simular una especie de cuernos, se cortó casi toda la nariz y se tintó los ojos de negro.

A sus 38 años, se ha cambiado el nombre por Red Skull (Cráneo Rojo) y se ha tatuado la cara de rojo y negro para parecerse aún más al famoso personaje. En lo referido a si siente que ya se ha retocado suficiente, él afirma que no tiene ninguna intención de parar todavía.

Pero, a pesar de su apariencia, Henry es un marido muy cariñoso y un padre ejemplar de un niño de tres años llamado Aaron. Como podemos ver en las fotos, parecen una familia completamente funcional (menos porque él luce un aspecto algo particular, claro).

Pablo Hernandez, uno de sus amigos de toda la vida, explicaba: “Él amaba los cómics desde que era un niño y siempre soñó con ser Red Skull, pero nunca supo muy bien cómo podía conseguirlo”.

“No fue hasta que conoció a un brillante cirujano que se especializaba en modificaciones corporales extremas que se dio cuenta de que podía hacer realidad su sueño”.

Emilio Gonzales fue el responsable de transformar a Henry y afirma que, antes de realizarle ninguna operación, le hizo una serie de test psicológicos para confirmar que no tenía ningún desorden mental: “Henry Aka Red Skull es una persona física y mentalmente saludable”, afirmaba el cirujano.

“Es un hijo, marido y padre excelente que, simplemente, tiene una afición especial por las modificaciones corporales. Muchos de mis clientes saben que las modificaciones corporales son el último paso del arte en el cuerpo, todo el mundo sabe muy bien lo que quiere y, como Henry, muchos esperan años para poder hacer realidad sus sueños”.

Fuentes: TheSun, Panorama.