Muchos de nosotros tenemos alergias, pero, a menudo, somos conocedores de ellas y tenemos suficiente precaución para que no nos ocurra nada malo. Sin embargo, hay ocasiones en las que no leer bien la información de un producto puede suponernos un buen susto.

Esto es, precisamente, lo que le ha ocurrido a una joven: le ha crecido la cabeza de forma exagerada debido a hacer algo tan normal como teñirse el pelo. Estelle es una joven inglesa estudiando en París que se compró un tinte normal para el pelo en un supermercado de la capital francesa, pero, por desgracia, las cosas no salieron como ella esperaba.

Cuando se lo aplicó, el tinte le causó una reacción que hizo que, al momento, su cuero cabelludo le empezase a picar de forma exagerada y que, después, su cara y toda su cabeza se le hinchase.

Rápidamente, Estelle trató de tratarse a sí misma usando antihistamínicos y cremas de la farmacia, pero la mañana siguiente estaba incluso peor que antes de ir a dormir y, de hecho, la imagen que vio en el espejo la asustó bastante (y no hay para menos).

“El tamaño de mi frente se dobló, mi cabeza era como una bombilla”.

Su lengua también se le hinchó y su cabeza llegó a medir un diámetro de 63 centímetros, lejos de los 56 que la mayoría de gente tiene.

Tal y como funciona el mundo a día de hoy, es obvio que, lo primero que hizo Estelle antes de ir al hospital, fue subir unas imágenes de su problema a las redes sociales donde mostró a todo el mundo su cara hinchada pese a que tenía problemas graves para ver y respirar.

Por lo visto, lo que le causó semejante hinchazón fue un químico conocido como PPD que, de hecho, se encuentra en el 90% de los tintes de pelo.




Estelle había tenido alguna vez una pequeña reacción alérgica a los tintes de pelo, con lo cual, la joven usó el test que viene con el producto para comprobar si puede ser pernicioso para tu salud. Pero, en vez de esperar las 48 horas recomendadas, se aplicó el producto cuando solo habían pasado 30 minutos.

Pese a eso, muchos son que consideran que debería informarse y advertirse mucho más de los fallos y problemas que conlleva el uso de ese químico. Incluso la madre de Estelle se pronunció al respecto.

“Es verdad que no siguió las instrucciones al pie de la letra, pero el aviso debería ser mucho más claro”.

PPD es la abreviatura para parafenilendiamina y, a menudo, se usa en grandes cantidades para hacer, por ejemplo, tatuajes de henna. También se usa en la mayoría de tintes oscuros y, de hecho, si tenemos alguna reacción alérgica al tinte, seguramente se deberá al PPD.




No es casualidad que haya un límite estricto en cuanto al porcentaje máximo de PPD que puede tener un tinte, concretamente el 2%. Y, en muchos otros cosméticos, está incluso prohibido.

Estelle ya se ha recuperado de su situación y, ahora mismo, solo quiere que su horrible experiencia sea una advertencia a todas las personas que se tiñen el pelo con estos productos.

“Casi muero. No quiero que a nadie le ocurra nada parecido porque es una situación realmente estresante”.

 Esperamos que, sobre todo, le haya servido a ella para aprender que, si es alérgica a ese tipo de productos, puede que tenga que buscar tintes que no contengan PPD.

A vosotrxs, ¿habéis tenido alguna vez una reacción alérgica como esta? ¿Qué hicisteis? ¿Fue por culpa de no leer bien la información del producto? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuentes: thesun