La música está en pleno auge. Llevábamos una época en la que el hecho de encender la radio y escuchar la canción del verano, se había convertido en algo tedioso y, hasta cierto punto, soporífero. Todas las canciones eran iguales, daba la sensación de que no habíamos sabido evolucionar en la última década y, por hacer un juego de palabras con esta última palabra (valga la redundancia), podríamos decir que la música estaba en ‘decadencia’ (se nota que somos creativos eh…). Pero todo cambió con el auge de las redes sociales.

La introducción de Instagram o Twitter han conseguido que la música cobre otro tipo de sentido. Ahora lo que lo ‘peta’ es lo que más se comparte por estos canales. Da igual la calidad musical de la pieza; lo importante es que muchas personas quieran escucharlo. Esto no es una queja, en absoluto, pero es la realidad.

Dentro de esa corriente de nuevos artistas, podemos encontrar a la protagonista de nuestra historia de hoy: Natti Natasha. La talentosa artista, que ya cosecha millones y millones de visitas en sus obras, se ha visto recientemente en un momento de lo más incómodo.

La cuestión es que Natti Natasha y Thalía estaban ofreciendo un espectacular concierto en Los Ángeles, EE.UU, para presentar su exitosa canción ‘No me acuerdo’. Todo iba a pedir de boca y el espectáculo estaba siendo mayúsculo… hasta que algo salió muy mal.

Un desperfecto técnico en el sonido hizo que el playback fallase y que las artistas quedasen en evidencia en medio del escenario, teniendo que empezar a cantar a capella… con todo lo que ello comporta.

El momento, registrado en vídeo (como todo hoy en día), es bastante incómodo y podemos ver como las artistas, sobre todo Natti Natasha, lo pasaban bastante mal para sacar el momento adelante.

Thalía, con su basta experiencia en el mercado musical, supo seguir mostrando toda esa seguridad que la caracteriza sobre el escenario. Pero Natti estaba, como diría el gran Francisco Pozo, más perdida que Nemo en la primera película.

Ellas estaban bailando, cantando y haciendo de las suyas pero, de la nada, la cosa se torció y la música se vino abajo, dejando a las dos artistas completamente ‘vendidas’ ante su público.

Tomaron la buena decisión de seguir la actuación como si nada hubiese pasado… pero sí. Un estado tan lleno de gente es lo suficientemente ruidoso como para que, si la cosa no está bien montada, no se escuchen las voces de las cantantes. Y así ocurrió.

Apenas si se las podía escuchar y, lo poco que llegaba a nuestros oídos, tampoco destacaba por su espectacularidad. Esto, en las redes sociales, ha desatado muchas quejas y ha vuelto a despertar el ya mítico debate sobre la ‘legitimidad’ del playback.

Por su parte, las cantantes se han mostrado muy optimistas con lo ocurrido y, en su perfil de Instagram, escribía. “Así es que se canta… con el corazón, nos falló el sonido pero no ustedes. Gracias @thalia por concederme cantar junto a ti el Himno de las mujeres y, si no me acuerdo? No pasó”. Suponemos que es lo que toca: ser optimistas. Bien por Natti.

Es verdad que ha habido un gran sector de sus fans que las han apoyado y han alabado su coraje a la hora de continuar con la pieza, pero las críticas al hecho de que, artistas de esta talla, dependan tanto del playback… siempre están ahí.

Aquí os dejamos el vídeo con el momento en cuestión:

 

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido todo este asunto? ¿Qué pensáis respecto al playback? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño). 

Fuentes: biobiochile, El Nacional.