Inglaterra tiene muchas imágenes icónicas, desde esos taxis tan característicos, la lluvia o ese acento que se empeñan en poner, pero, sin duda, uno de sus símbolos más llamativos son su guardia real.

Estos guardias británicos cuentan con más de 350 años de historia y, desde sus inicios, su función ha sido proteger con lealtad todos los monarcas británicos que han estado en el Palacio de Buckingham, en Londres.

 

Pero, por si alguien aún no sabe de qué estamos hablando, nos referimos a esos guardias vestidos con chaquetas rojos y unos gorros altos de color negro hechos con piel de oso que, de hecho, han hecho que, durante el verano, muchos soldados se desmayen por las altas temperaturas.

A menudo, muchos turistas ponen a prueba la paciencia de este servicio real que tienen que mantener la guardia y la compostura casi totalmente al margen de lo que esté ocurriendo a su alrededor.

Pero eso no es exactamente cierto: los soldados pueden reaccionar ante ciertas situaciones si son molestados, pero deben hacerlo de forma concreta.

Estas son algunas de las reacciones que tienen permitidas y, por lo tanto, posibles consecuencias de molestar a estos soldados mientras están en acto de servicio.

1Dar un pisotón

Esta es la reacción más conocida por todos y que, de hecho, muchos turistas buscan conseguir. Si alguien les molesta demasiado, los soldados tienen permitido dar un pisotón fuerte al suelo para asustarnos, con lo cual, lo mejor es guardar las distancias.





Si simplemente queremos hacernos una fotografía, lo mejor es avisarles de antemano para que puedan prever la situación y evitar que se pongan nerviosos.

2Gritar instrucciones

En caso que sea necesario, los guardias pueden dar instrucciones a quien les moleste para marcar las distancias.

Por ejemplo, en caso de que alguien se les acerque mucho, pueden gritar “Step back from the Queen’s Guard!” (¡Aléjate de la Guardia Real!), pero siempre deben ser tan concisos y concretos que puedan con sus advertencias.

3Marchar hacia el individuo

Si, por algún motivo, el guardia debe reclamar un espacio, puede acercarse a esa persona con paso firme para dejar claro su control sobre la zona.

4Apuntar con la bayoneta

En caso de que alguien se exceda mucho y solo si es estrictamente necesario, debéis saber que los guardias tienen permitido apuntar con su arma a alguien, con lo cual, si no queréis llevaros un buen susto será mejor que no os paséis de la raya.

5Detener a la persona en cuestión

Si todas las advertencias previas fallan y no os da miedo un pisotón, una marcha o una bayoneta en vuestro pecho, es importante que sepáis que pueden hacer lo que ellos crean necesario para detener a la persona que les esté molestando e incluso llamar a la policía (con un botón del que disponen) para que contengan la situación.

¿Habéis molestado nunca a un guardia real británico? ¿Qué ocurrió? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuentes: todayifoundout, difundir

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