Puede parecer mentira (ejem), pero hasta nosotros somos capaces de meter la pata. Hace un año os hablamos de una de las historias más bonitas que habías leído en Internet en los últimos tiempos: una joven ayudaba a un indigente, haciendo que mucha gente donase dinero y conmoviera al mundo… para enterarnos ahora de que todo se trataba de una estafa.

Cerca de 14.000 personas participaron de esa campaña y donaron dinero para colocar su granito de arena en la causa. Ocurrió en 2017, cuando una pareja de estadounidenses, Kate McClure y Mark D’Amico, lanzaron un cowdfunding para Johnny Bobbitt, un indigente que los había ayudado en una carretera cuando su coche se quedó sin gasolina.

Ellos, supuestamente, querían agradecerle su ayuda y, para ello, lanzaron esta historia, la cual iba acompañada de la mencionada recolección de dinero. La cosa, hasta este punto, podía resultar normal e, incluso, encomiable… pero no.

En la foto que se publicó por aquel entonces, podíamos ver a McClure junto a Bobbitt, un veterano de guerra que había caído en las drogas y que había estado viviendo en las calles durante varios años.

Según la campaña, Bobbitt había usado sus últimos 20 dólares para ayudar a McClure y D’Amico, quienes se habían quedado sin gasolina y no disponían de efectivo para poder pagar la gestión.

La campaña, en total, recolectó 400.000 dólares cuando, en principio, solo se buscaban recolectar 10.000; había sido todo un éxito.

El objetivo de dicho dinero era el de ayudar a Bobbit para que se comprase ropa y un medio de transporte para que pudiese empezar, de nuevo, su vida, lejos del frío de las calles y de las drogas.

«La historia que motivó esta campaña parecía ser demasiada buena para ser cierta», explicaba el día de ayer Scott Coffina, el fiscal que está llevando ahora este caso de estafa. «Desafortunadamente, así fue».

Los primeros indicios de que algo no iba bien surgieron el pasado mes de agosto, cuando Bobbitt emprendió acciones legales contra la pareja, ya que según él McClure y D’Amico estaban usando el dinero para su beneficio personal, habiendo aumentado su nivel de vida muchísimo.

Bobbit se vendía como la víctima del caso y esto, como no podía ser de otra forma, llamó la atención de los medios de comunicación, los cuales se pusieron a indagar en el asunto.

¿Sabéis lo que se descubrió entonces? Pues que los tres formaban parte de una estafa y habían organizado todo este teatrillo para sacar, a las nobles personas, todo el dinero que pudiesen.

Las autoridades que se encuentran realizando la investigación creen que la foto utilizada para la campaña fue un montaje muy bien elaborado y que fue tomada a las afueras de un casino que el mismísimo Bobby acostumbraba a frecuentar.

Según el fiscal que investiga el caso, McClure y D’Amico se habrían gastado todo el dinero en coches de lujo, bolsos y casinos, viviendo como si fuesen unos magnates.

La policía reveló que, en muchos mensajes de texto obtenidos de la pareja, se podía leer como estos confesaban tener problemas económicos serios, llegando a no poder hacer frente a las deudas que tenían acumuladas.

Al parecer, la pareja tenía planificado un segundo paso: recaudar más dinero con la publicación de un libro en el que se explicase toda esta ‘maravillosa historia’.

A pesar de que Bobbit, en efecto, es un indigente, se le ha considerado parte de la estafa, ya que la historia en sí, tal y como se cuenta, nunca ocurrió. Se podría decir que Bobbit fue un estafador estafado.

«Toda la campaña estuvo basada en una mentira», explicó Coffina. Los tres enfrentan cargos por estafa y conspiración y podrían recibir penas de entre 5 y 10 años, por lo que suponemos que, de entrada, el libro que planificaban no llegará a publicarse (ejem, ejem).

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta historia? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: BBC, News.