La misión de buscar trabajo es una ardua, especialmente en la época en la que vivimos. Las condiciones son difíciles y las circunstancias complicadas. Por eso hay que estar muy preparado. No solo muy preparado sino bien preparado, que no es necesariamente lo mismo. Por eso nuestra mejor arma dentro de esta jungla amazónica laboral es nuestro currículum.

Y es que nuestro CV es lo que mejor nos representa a la hora de poder escoger trabajo. Bueno, no es que escojamos nosotros exactamente, sino que convencemos lo suficiente como para que nos contraten. Pero para conseguir eso hay que ser estratégico y evitar ciertas acciones para que nuestra presentación sea lo más efectiva posible.

Aquí os traemos 15 cosas que no debéis poner en vuestro CV bajo ninguna circunstancia.

1Experiencia de trabajo irrelevante

Si estás optando para un puesto en una empresa farmacéutica (por poner un ejemplo), les importará tres petardos que hayas trabajado en el bar de tu tío durante el verano de 2015. Cosas así sobran y no serán relevantes para la empresa.

2Cosas personales

Cosas como tu estado civil, tus creencias religiosas, tu afiliación política, etc… Cosas así nunca las pongáis. No solo porque no es relevante sino porque nunca sabéis quién os está entrevistando. Y si no le gusta que seas de cierto grupo o cierta ideología se os puede discriminar tontamente por eso.

3Tus aficiones

Dos problemas: ocupa espacio en tu currículum y a la empresa le interesa bien poco. Bueno, quizás si llegas a trabajar en Google, pero no creo que sea lo más probable.

4Tu dirección

Nunca pongáis vuestra dirección. No solo es un dato personal, sino que además por cuestiones ya de seguridad. Imaginad que distribuís cien CV por la ciudad. Mucha gente en poco tiempo puede saber vuestra dirección. Imaginad las consecuencias.

5Mentiras evidentes

No mintáis. Porque os pillarán. Es inevitable. No os la juguéis. Nunca vale la pena, hacedme caso.

6Detalles que desvelan tu edad

Últimamente crece esta nueva manera de presentar los CV sin la edad, porque eso puede inducir a que ciertos perfiles sean descartados simplemente por la edad.

7Demasiado texto

No hace falta que rellenéis el CV con muros de texto. Te quita espacio para poner otras cosas relevantes. Además, todo ese texto y explicación ya será lo que tengas que decir en la entrevista. Y si tu CV parece una biblia, nadie se lo querrá leer.

8Demasiados puntos destacados

Esto es lo que los americanos llaman “death my bullets” o muerte por balas. Bueno, en verdad es un juego de palabras, entre balas y puntos destacados en inglés. El caso es que si absolutamente todo está destacado, tiene el mismo efecto que un denso bloque de texto.

9Diferentes números de teléfono

Parecido a lo de la dirección. Además de por temas de seguridad, es mejor poner solo el móvil, porque así tendréis más control sobre vuestras llamadas. Si ponéis 4 canales de comunicación, tendréis que estar atentos a los cuatro canales a la vez.

10Referencias

Normalmente, pensaríamos que sí es buena idea, pero no lo es del todo. Si tus empleadores quieren referencias, ya te preguntarán por ellas.



11Escribir en presente para antiguos puestos de trabajo

Nunca describas experiencias de trabajo pasadas usando el presente. Solo tu actual trabajo debería de estar escrito en presente.

12Una dirección de correo poco profesional

Si sigues usando una antigua dirección de correo, como [email protected] o [email protected], es la hora de crear un correo nuevo. Solo te llevará dos minutos y es gratis.

13El nombre de tu jefe o jefa

No incluyas el nombre de tu jefe o jefa en tu currículum a no ser que estés de acuerdo en que el empleador potencial contacte con él o ella.

14Enlaces a redes sociales que no tengan nada que ver con el puesto al que aspiras

Links a tu blog de opinión, página de Pinterest o cuenta de Instagram no tiene que ver con el trabajo ni pintaría nada en tu currículum. Los que tienden a pensar que sus redes sociales tienen valor se exponen al riesgo de aterrizar en el montón de descartados. Como máximo Linkedin.

15Tu nota media

Una vez que estás fuera de la escuela, tus notas no son tan importantes. Si eres un recién graduado y tu nota media es de un nueve o más, entonces está bien dejarla. Pero si llevas más de tres años fuera de los estudios o si tu nota era más baja que ese nueve, olvídate.

¿Qué os ha parecido? ¿Qué otros consejos sabéis vosotros sobre las entrevistas de trabajo? Decidnos algo en los comentarios.

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Fuentes: businessinsider