Como bien ya habíamos comentado en otros artículos, el mundo del maquillaje es bastante más complejo de lo que podríamos pensar en un primer momento. No se trata solo de tirarse un poco de pote por la cara y hacer ver que hemos cambiado por completo nuestras facciones. Debemos ser más exigentes, más profesionales.

Hay gente que posee un talento excepcional para ese noble arte. No se conforman con dejar a la gente ‘bien’; van un paso más allá. Con sus técnicas, lo que consiguen es trasformar por completo la apariencia de los demás.

¿Qué consiguen con esto? Pues nada más y nada menos que joyas como las que os traemos a continuación.

Se trata de la obra de una artista llamada Zoe Pratt, una maquilladora que ha llevado su trabajo al límite de lo inhumano. Su trabajo no podría ser más adecuado para darnos alguna que otra idea de disfraz para Halloween.

A sus 33 años, esta artista utiliza pintura corporal y facial para transformarse por completo y pasar a ser otra persona/cosa totalmente diferente. En su Instagram (@zoe_artistsharvest) podemos encontrar muchos ejemplos de lo que es capaz: brujas, demonios y mil seres terroríficos más.

Ella misma reconoce que algunas de sus obras la han llegado a asustar: “La creación de mi monja me asustó. Yo estaba como ‘Jesús. Me he dado un susto’“, comentó respecto al que es considerado uno de sus mejores trabajos.

La verdad es que, si veis bien la foto que os hemos dejado arriba, es complicado no asustarse bastante y pensar que, si se te aparece esta persona por la noche… no manches los pantalones.

Zoe reconoce que, después de realizarse sus trabajos, en muchas ocasiones, no consigue reconocerse delante del espejo e incluso ha llegado a estar asustada de sus propias creaciones.

La artista también confirma que muchas de sus obras le cuestan muchísimas horas y que se ha llegado a pasar 13 horas delante de un espejo para poder acabar alguno de sus trabajos más complejos.

Pero también entiende el éxito repentino que han tenido todas sus creaciones en Instagram tiene que ver con el hecho de que, ahora que ha enseñado su cara, la gente ha notado todavía más el contraste entre la ‘original’ y el ‘personaje’.

“Creo que fue por la forma en que la pintura cambió mi cara tanto que no se parecía en nada en mí, no me reconocí”.

Ella quería explicar sus experiencias y, para ello, consideró que la mejor forma era salir en sus publicaciones con su cara al natural. Su verdadero rostro, la verdad, ha enamorado mucho más a sus seguidores que su rostro maquillado… y es comprensible. Sus seguidores no podían creerse lo que estaban viendo y, en gran medida, ella tampoco.

       

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta artista? ¿Os atreveríais a intentar vosotrxs mismxs alguno de sus trabajos? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo, además, podéis encontrar otros más abajo que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: aweita