Las populares películas de Piratas del Caribe son populares por una razón: al público le encantan los piratas. La estética, la cultura, el concepto de libertad y los navíos de velas blancas y banderas negras. Todo eso crea en nosotros un deseo de ser como ellos. Solo hace falta ver a los niños vestirse de pirata cada vez que es Carnaval o Halloween. Ah, y no nos olvidemos del parche, que eso siempre mola.

Por eso a veces nos cuesta creer que alguna vez fueron reales. Como las películas siempre los glorifican y los ponen en historias rocambolescas, pues uno empieza a creer que son leyendas o cuentos. Y ojo, que las aventuras del Capitán Jack Sparrow están muy bien. Que conste. Pero Barbanegra y Cálico Jack (entre otros) fueron reales una vez. Hace la tira de años, sí. Pero reales al fin y al cabo.

Y es que ahí empieza nuestra historia de hoy. Sobre piratas. Pero piratas reales. Y no cualquier pirata; ya se ha descubierto la tumba de Black Sam, junto con el mayor cementerio de piratas jamás encontrado.

Os pongo algo de contexto histórico antes, para que sepáis quién era Black Sam. Resulta que en 1689, el mismo año en el que nació Montesquieu (así que imaginaos), nació en Devon, Inglaterra, Samuel Bellamy, un hombre que se decidió a buscar fortuna en el nuevo mundo. En el Cabo Cod, América, conoció a María Hallet, una mujer de la que se enamoró y por la que se embarcó en una aventura: buscar tesoros de barcos hundidos. Su decisión fue un fracaso, así que se pasó a la piratería junto a su amigo Paul Williams.

Ya desde un principio Bellamy tenía bien claro lo que quería hacer. ¿Sabéis este tipo de gente que nace para ser su profesión? Pues lo mismo pero con la piratería. Pero sigamos con la historia. Tras servir a Benjamín Hornigold en el navío ‘Marianne’, Bellamy fue nombrado capitán en 1716. Fue un pirata algo particular, ya que siempre intentaba no utilizar la violencia cuando pretendía capturar algún barco mercante.

Cosa que lo hizo destacar por encima de los otros piratas. Sobre todo en comparación con los especialmente violentos. Eso sí, su inusual técnica funcionó. Porque se llegó a embolsar (o saquear, más bien) un tesoro que podría llegar a los 120 millones de dólares, según Forbes. Es lo que tiene abordar 54 barcos en solo año. Eso son uno por semana. De película total.

Pero todo lo que sube, tiene que bajar. Y sobre todo si la subida es rápida, como la espuma de la cerveza. Fue en 1717 que Bellamy capturó un gran tesoro de oro que se encontraba en el galeón Whydah. “Black Sam” se hizo con el navío y le gustó tanto que lo convirtió en su buque insignia.

Pero su suerte acabó ahí, en la cima del éxito. Como suele pasar muchas veces. El caso es que la propia mar fue la tumba de “Black Sam”. El 16 de abril de 1717 una tormenta hundió el barco, provocando la muerte de al menos 145 hombres, incluido el capitán, en Massachusetts. Solo sobrevivieron dos y uno de ellos contó la historia de un “Black Sam” al que se le perdió la pista. Cientos de cuerpos fueron trasladados por el mar a la orilla y enterrados en la zona, pero hasta ahora nadie los había encontrado.

Y es que resulta que por fin se ha encontrado dónde fueron enterrados los piratas de la tripulación de Black Sam, uno de los saqueadores de los mares más famosos de la historia. Un grupo de expertos liderados por Casey Sherman han encontrado el cementerio, con más de cien cuerpos pertenecientes a la tripulación de ‘Black Sam’.

“Más de 100 piratas aparecieron en el Cabo Cod después del hundimiento, y nuestro equipo cree que los hemos encontrado. Es un terreno sagrado. Cada día que pasa aprendemos algo nuevo de lo que ocurrió hace 300 años”, explica Sherman. Los expertos no pueden todavía revelar el lugar exacto del yacimiento, pero sí que se encuentra en el área del Cabo Cod, donde se situaba la ciudad de Freshbook.

Entre los cuerpos, el equipo de Sherman asegura que está el del propio Samuel Bellamy. Solo falta la confirmación y la tendrán pronto, ya que Sherman se encuentra en el Reino Unido para conocer a un descendiente de Bellamy y hacer pruebas de ADN.

¿Qué os ha parecido? ¿Conocíais la historia de los piratas? Decidnos algo en los comentarios.

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Fuentes: La Vanguardia