Vivimos en un mundo obsesionado por el postureo y la belleza; una prueba de ello es el éxito de Instagram en todos los segmentos de la población y, especialmente, entre los más jóvenes. Pero la realidad es que, a menudo, nos lo tomamos demasiado en serio en vez de adoptar una actitud más desenfadada como la de las chicas que veremos a continuación.

Estas quince chicas han demostrado que, por guapa que seas, puedes reírte un poco de ti misma y poner cara de cuadro abstracto para transformarte en una auténtica aberración.

Tirar de papada es una opción que siempre funciona y convence. Apretar nuestra barbilla contra nuestro cuello para resaltar un bonito collar de grasa siempre es clave para conseguir parecer una hermosa oruga hambrienta.

Otra forma de resaltar nuestra fea interior es usar los dientes a nuestro favor sin olvidarnos de la papada que comentábamos en la foto anterior. Combinando estos dos factores esta chica ha conseguido un resultado bastante tétrico.

Hay personajes en películas de miedo con la mandíbula menos dislocada que esta mujer que parecer haber visto una cucaracha desayunando bebés en su cocina.

Esta joven parece haber creado una versión masculina de sí misma. De hecho, si os dijésemos que el de la derecha es su hermano pequeño seguramente nos creeríais.

Esta joven se dio cuenta que mucha gente no estaba usando los labios y, para convertir su cara en una máscara, se puso bizca y formó una especie de corazón con sus labios.

Ni siquiera parecen la misma persona. Seguramente, para hacer la foto, la joven se ha puesto del revés, pero, de todos modos, sirve para ejemplificar que, por muy bello que sea alguien, siempre pondrá caras raras al hacer fuerza (es decir, todos somos feos cuando cagamos).

Parece que esta joven ha ganado varios kilos de una imagen a la otra, eso no significa que no le sienten bien, pero la cara de cuadro que pone no ayuda demasiado.

La de la izquierda es una imagen de la típica belleza que ronda por Instagram, la de la derecha es Cruella de vil recién salida de la ducha.

Llevábamos varias fotos ya sin ver a alguien destacar su mandíbula superior, y eso que imitar a un roedor suele ser una buena forma de convertirse en un ser despreciable.

A la izquierda, una alumna de historia del arte; a la derecha, una profesora de historia del arte. Las gafas con 1000 aumentos son más que necesarias para conseguir el efecto.



¿Pero esa grasa de dónde ha salido? Es imposible entender de que lugar ha sacado esa papada pero nos animamos a pensar que parte de esa “chica” proviene de su barriga y, de alguna forma, ha logrado subirla a su cuello.

Lo que resulta más curioso de todas estas fotografías es que, en realidad, la mayoría de mujeres parecen más felices en las fotos en las que salen “feas” que en las “normales”.

La chica de la izquierda es una moderna como muchas otras hoy en día. En cambio, la de la derecha está llena de personalidad (a su manera) y parece un personaje sacado de una película de Tim Burton.

Ha habido chicas que han llevado todo esto a otro nivel y, realmente, han conseguido transformar su cara por completo como si fuesen Jim Carrey.

Si habéis visto REC, puede que la imagen de la derecha os recuerde a la abuela que ocupa el primer piso durante la primera entrega de la franquicia.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido este test? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: okchicas