Si algo ha marcado todas nuestras infancias, son las películas de Disney. Pero con diferencia. Y lo sabéis. Son las primeras películas que vemos cuando somos pequeños y eso tiene un gran impacto en nosotros. Las historias que nos cuentan las recordamos para siempre y las canciones ya ni os digo. El estilo de la música y la letra pegadiza se nos quedará en la mente el resto de nuestras vidas.

Y es que Disney tiene un talento especial para quedarse en la memoria. De ahí que miremos con gran nostalgia aquellas películas clásicas. Pero a su vez, Disney también tiene el talento para hacer cosas particularmente oscuras y perturbadoras de forma nada evidente ni explícita directamente, pero que puedes ver si adoptas otra perspectiva.

Aquí os traemos una selección de momentos de nuestras películas Disney preferidas que en verdad son algo más oscuras de lo que originalmente nos habíamos pensado.

Tarzán

La muerte de Calyton es bastante gráfica, incluso aunque solo se pueda ver la sombra durante un pequeño momento. A diferencia de muchas películas donde el villano cae al vacío, aquí nos enseñan lo que le pasa al cuerpo del villano. Y tela. Porque los ahorcados dan muy mal rollo.

El Rey León

Ah, sí. Uno de los grandes clásicos. Hakuna Matata y todo eso. Lo que quizás no se sepa es que Mufasa era el único león de la manada (sin contar a Scar, que luego se supone que tiene un hijo, pero eso ya es de la segunda película). Con lo que significa que Nala y Simba son familia. Yo ahí lo dejo.

Toy Story 3

Hacia el final de la película todos los juguetes se encuentran en una incineradora sin posibilidad de escapar. Juntan las manos y se preparan para morir en las llamas. Más emoción y drama que en muchas películas tristes.

Up

Todos nos quedamos con los primeros 20 minutos de esta gran película. Es el mejor ejemplo de cinematografía que se pueda encontrar. Pero quizás eso nos haya nublado del hecho de que el villano, Charles Muntz, ata a Russel y trata de tirarlo por la borda. Quería matar a un niño por encontrar un pájaro.

Enredados

El principio de esta película sí que es algo perturbador. Una bruja que busca la inmortalidad descubre que su flor mágica de poderes curativos la ha usado la reina antes de dar a luz. La bruja se cuela en el castillo y secuestra a la hija, la encierra en una torre y la convierte en una chica inocente y dependiente. Horror psicológico en todo su esplendor.

Aladdin

Solo os digo que Jasmín tiene 15 años en la película y que al acabarse se casa con Aladdin. 16 años y casada. Todo amor y tal pero si habéis tenido pareja a esa edad no creo que estéis casados con esa misma pareja. Ah y encima Jafar la convierte en su cortesana. Yo ahí os lo dejo.

Tiana y el sapo

Veamos aquí tenemos: Demonios de sombras, pactos diabólicos a cambio de almas, rituales de sangre, conspiraciones de dominación y transformaciones forzadas. Ah, y en la escena final el villano, el Doctor Facilier, acaba siendo arrastrado al infierno por sus Amigos del Más Allá.

Inside Out

Este es un momento triste y no tanto perturbador. Bing Bong, el amigo imaginario de Riley, la protagonista de la película, se sacrifica por las emociones de la chica, lanzándose al pozo del olvido, donde desaparece para siempre.

Atlantis: el imperio perdido

Menuda joya de película. Una de las olvidadas por la mayoría del público. Aquí hay traiciones, avaricia y destrucción de civilizaciones. Que se dice pronto. Pero tenemos una escena, donde el malo se transforma en un golem de cristal y luego muere al ser rebanado por las aspas de un helicóptero.

Blancanieves

Es que la historia es brutal. La reina, que es la tía de Blancanieves se la quiere cargar porque es más guapa que ella. Y encima Blancanieves también tiene como unos 14 o 15 años. Quiere que le traigan su corazón en un cofre. La transformación en bruja y el hecho de que quiere envenenarla tampoco reduce el factor horror de la película.



Cenicienta

Otra que tal. Esta película también contiene unos elementos de abuso y acoso que no veas. Pero todos nos acordamos del “shalaca dula menchi cabula dibi dibadi bidu” y del zapato de cristal. Concepto, que por cierto, es absurdo.

101 Dálmatas

Recuento de crímenes: secuestro de animales, crueldad animal, contratación ilegal y exceso de velocidad al volante. Cruella de Vil hace honor a su nombre. De pequeños no nos damos cuenta, pero la señora quería matar cachorros para hacerse un abrigo. “Su único amor”, como decía en la película. Es curioso el final, porque lo único que pasa es que se le destroza el coche, pero no es castigada.

¿Qué os ha parecido? ¿Sabíais este lado oscuro de vuestras películas de infancia? Decidnos algo en los comentarios.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, la verdad).

 

Fuentes: BuzzFeed