El Cabroquiz de esta semana ya está aquí. Es verdad que la semana pasada nos pasamos un poco de ‘regalados’ con un Cabroquiz que, en el fondo, era bastante más fácil que el resto de los que os habíamos traído anteriormente.

Tres vasitos una bola, quizás, no era lo más desafiante para vuestras mentes inquietas, pero la verdad es que, de vez en cuando, también necesitáis un respiro; pararlo todo y dejar que el Universo se apodere de vosotros; dejaros llevar. Pero esta semana sí que toca tomar las riendas.

Hoy sí que os vamos a estrujar cada una de las neuronas que tengáis en la cabeza. Vamos a abrir (metafóricamente hablando, claro) vuestro cráneo y vamos a hacer sudar a vuestro cerebro a base de esfuerzo.

Para ello, hemos recurrido al viejo truco de las adivinanzas. Os hemos traído una que nos ha gustado en particular y que, al menos a nosotros, nos ha dejado con las nalgas torcidas. ¿Estáis preparados para sufrir? Como bien ya os dejábamos en el stories de nuestro Instagram, la adivinanza rezaba así:

“La última frase de un condenado puede cambiarlo todo. Si dice una frase cierta, morirá envenenado. Si dice una frase falsa, morirá quemado. ¿Qué tiene que decir para salvarse?”.

Aquí la verdad es que hasta a nosotros (que somos unos genios de la inventiva) nos ha costado dar con el resultado correcto (y no hemos hecho trampas, os lo prometemos). ¿Vosotros, ya lo tenéis? ¿Necesitáis más tiempo? ¿Necesitáis un par de vidas extra para poder dar con el resultado?

La clave de todo está en la respuesta que debe dar el hombre y el hecho de que tiene que confundir a sus captores… ¿Cómo es posible, si solo se tienen dos opciones, responder a una tercera?

La frase que debe decir es “Moriré quemado”, por lo que si morirá quemado, la frase sería cierta, y por ser cierta debería morir envenenado… pero claro, si muere envenenado la frase sería falsa, y por ser falsa debería haber muerto quemado… básicamente entraríamos en un círculo vicioso y no habría otra opción que la de perdonarnos la vida. 

Como habréis podido comprobar, entramos en una suerte de paradoja de la cual cuesta muchísimo salir… pero en la que es fácil entrar.

¿Os ha gustado el Cabroquiz de esta semana? Creéis que nos hemos pasado con la dificultad o que, por el contrario, hemos vuelto a pecar de ‘blandos’? Dejádnoslo en los comentarios. 

si os ha gustado este nuevo reto recordad que, la semana que viene, volveremos con otro y creednos que intentaremos subir un poco más el listón.