En el mundo hay muchos ricos con mucho dinero, mucho tiempo y pocas ganas de aburrirse, con lo cual, para no quedarse sentados fumando billetes, se embarcan en proyectos personales realmente ambiciosos para ocupar su tiempo.

Han pasado ya seis años desde que el magnate australiano Clive Palmer declaró que iba a construir una réplica del Titanic, pero tres años después de que iniciara el proyecto, lo tuvo que suspender debido a problemas financieros.

 

Pero parece ser que nada puede acabar con las pretensiones de este adinerado personaje que ha dicho que volverá a iniciar el proyecto en breves.

El barco tendrá los mismos interiores y la misma distribución que el original, pero no solo eso, sino que se especula que los pasajeros que suban al navío tendrán vestidos de época para poder vestirse como lo hacían antaño.

Recientemente, el interés sobre esta idea del magnate ha regresado, ya que ha dicho que Blue Star Line se trasladará de Londres a París debido al Brexit. De hecho, la página web de la empresa no está disponible en muchas ocasiones porque, según los que trabajan ella, está recibiendo más visitas de las esperadas y está siendo atacada por “bots”.

El mes pasado fue cuando anunció que se reprendía la construcción del nuevo Titanic y que, cuando estuviese listo, haría la misma ruta que el original.

“El barco seguirá el trayecto que había previsto para el primer Titanic llevando los pasajeros desde Southampton a Nueva York, pero luego también dará la vuelta al mundo para ganarse la atención de cada puerto que visite”.

Sin embargo, para los que os ilusione ver un nuevo Titanic, deciros que hasta que no esté terminado no cantéis victoria porque, como decíamos antes, el proyecto ha sufrido algún que otro inconveniente a lo largo de los años.

Fue anunciado en 2012, pero sufrió muchos retrasos hasta que en 2015 se suspendió debido a una disputa entre una de las empresas de Palmer y Citic, una compañía china.

Finalmente, en 2017, la corte suprema de Australia determinó que Citic debía devolverle una gran cantidad de dinero a Palmer, con lo cual el magnate ha podido volver a dar vida a su proyecto personal.

Pero la realidad es que hay mucho escepticismo sobre si el Titanic II saldrá nunca a navegar (en teoría está previsto que lo haga en 2022), ya que Palmer ha realizado otros proyectos igual (o más) locos que terminaron en fracaso como, por ejemplo, el Palmersaurus, un parque temático sobre dinosaurios que, según el dios llamado Trip Advisor, es “horrible” y actualmente está cerrado.

Pero, por otro lado, la nota de prensa anunciando que la creación de Titanic II se reprendía ha indicado datos positivos como, por ejemplo, que los proyectos y las empresas de Palmer no son todo un fracaso y que, de hecho, el país le debe agradecer 60.000 puestos de trabajo. Sin embargo, los especialistas han dicho que la mayoría del barco será construido en el hemisferio norte.

Además, puede que, después de todo, Clive Palmer no sea el primero en terminar una réplica del mítico navío. Y es que otro Titanic II está siendo construido en un parque temático de China, concretamente en la provincia de Sichuan.

¿Qué os parece que quieran hacer un nuevo Titanic? ¿Creéis que tendrá el mismo destino? ¿Os gustaría ser sus pasajeros o sois demasiado supersticiosos? Dadnos vuestra opinión en los comentarios.

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Fuentes:  theguardian, mashable