Gracias a las nuevas tecnologías, ahora disponemos de nuevas herramientas y servicios. Cosas que antes ni podíamos imaginar. Usaré un ejemplo. Los móviles. Antes eran ladrillos con antena que tenías suerte si conseguían llamar siquiera. Ahora nuestros teléfonos son como ordenadores que podemos llevar en el bolsillo. Llaman, reproducen vídeos, escriben, envían correos, descargan aplicaciones, te hacen la cena, etc…

Es decir, que hacen de todo. Y las tecnologías y su avance nos han proporcionando también otras cosas bien útiles. Como las impresoras 3D y los palos de selfies. Pero todo palidece en comparación con el servicio de televisión online al que comúnmente llamamos Netflix.

Porque aquellos que lo usamos nos hemos dado cuenta de lo útil que es. Poder ver lo que quieres, cuando quieras y como quieras. Que si lo quieres pausar, lo pausas. Que si quieres ver un capítulo que te perdiste, lo recuperas. Realmente ha cambiado el cómo vemos las series y las películas.

Y es que resulta que la historia detrás de la creación de Netflix es bastante curiosa. A uno de sus fundadores, Reed Hastings se le ocurrió fundar Netflix después de tener que pagar una multa a su videoclub de Silicon Valley, por no entregar a tiempo un VHS de Apolo 13. Chavales, entramos en una máquina del tiempo porque nos adentramos en una época antigua y cavernosa de cuando aún había videoclubes.

Dice que el dinero (33 euros de hace más de 20 años) le dolió menos que el orgullo. Fue entonces cuando pensó que tenía que haber otra forma de plantear ese negocio y de tratar al cliente. Y así fue como poco a poco los videoclubes se fueron desvaneciendo. Aunque cabría antes mencionar que las páginas pirata sí que tuvieron un efecto notable. Especialmente en España, que éramos el salvaje oeste de la descarga ilegal.

El exitoso servicio de streaming lleva poco más de dos años funcionando en España, pero su historia comenzó en 1998. Que se dice pronto, considerando que no tiene tampoco tantos años de popularidad como los tiene ahora. Aunque luego aquí las cosas siempre llegan más tarde, pero eso ya es otra cosa.

El caso es que su socio Marc Randolph desveló que el asunto del Apolo 13 fue una exageración para hacer la biografía de Netflix algo más atractiva. En realidad, solo tuvieron que hacer un buen puñado de transbordos en bus y metro desde Silicon Valley para devolver la película. Les dio mucha pereza y buscaron alternativas. Es que imaginaos. Netflix nació porque les pesaba el culo a sus creadores.

Hace ya 20 años que Netflix existe como web, justo al mismo tiempo del resurgimiento del DVD. Buff, el DVD. A mí ya me parece casi anacrónico. Adivinad cuál ha sobrevivido y cuál no. A ver, no es que el DVD se haya extinguido, pero está bastante de capa caída.

Él ya tenía en mente montar un negocio en el que la gente pudiera alquilar películas, en VHS o como fuera, por correo ordinario. Era como lo que hacía el Venca con la ropa en España, pero con viaje de vuelta. “Fui a una tienda de música de California, me envié CD a mí mismo. Solo un disco en un sobre. Fueron 24 largas horas hasta que el correo llegó a mi casa. Abrí el sobre y estaban en perfecto estado. Fue un momento muy emocionante“, recordaba entonces el empresario.

Osea que Netflix comenzó como una especie de videoclub pero a domicilio. Una idea extraña. Una idea que al final fue cambiando y que se ha transformado en la mega plataforma que hoy conocemos. Y menos mal que ha sido así.

¿Qué os ha parecido? ¿Usáis Netflix? Decidnos algo en los comentarios.

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Fuentes: El Pais