Siempre hemos oído la gran frase típica relacionada con el dinero: que no da la felicidad. Un pequeño fragmento de sabiduría popular que se basa en que por mucho que nos pensemos que el dinero nos hará felices, en verdad no lo hará. Otros sí lo creen. Y van muy lejos para conseguir todo el dinero que puedan conseguir.

Y hay un grupo intermedio que es: si voy a llorar en la vida, prefiero llorar en mi Ferrari. Sinceramente, comprarte un Ferrari es como de lo peor que puedes hacer porque es un gasto super innecesario. Pero bueno, ahora no entremos en ese debate. El caso es que el otro debate más interesante y relevante a la noticia es sobre si el dinero da o no la felicidad.

Este tema hace que nos estrujemos los sesos para ver si encontramos alguna respuesta. Eso es lo que han intentado unos colgados de la Universidad de Purdue, en EEUU. La investigación que llevó a cabo la universidad recientemente le puso precio al bienestar emocional. Y hay sorpresas.

Al parecer el estudio que usó datos de la Gallup World Poll, una macro encuesta global (que se dice pronto), y analizó los datos de casi dos millones de personas de más de 164 países.

Lo que encontraron fue que los ingresos óptimos para lograr el bienestar emocional se sitúan en un intervalo de ingresos anuales de entre 49.000 euros –60.000 dólares- y 61.200 euros –75.000 dólares por persona. Tú dirás. Con los sueldos que hay hoy en día, esto nos queda bien lejos.

El estudio añadía que, aunque estas cifras ya permiten vivir bien el día a día, una cifra superior, que se acerque a 77.500 y 95.000 dólares, ya permite a una persona poder mirar a largo plazo en el futuro. ¿A largo plazo? Madre mía. Es que de verdad.

Hagamos unos cálculos rápidos antes de continuar. La cifra superior dice que tiene que estar entre los 77.500 y los 95.000 dólares. Que pueden ser euros perfectamente para que no nos vayamos a liar con la diferencia monetaria. Vamos a coger una cifra que se encuentre en medio, para que nos hagamos una idea de lo que supone un sueldo medio a esas alturas.

Cogeremos unos 86.000. Que está ahí bastante en medio. Eso supone aproximadamente unos 7000 euros al mes. ¡7000! No solo te permite mirar a “largo plazo en el futuro” sino que te da un colchón de estabilidad que no veas. Madre mía, 7000 euros al mes. Maldita sea.

Aunque, bueno, tras esta revelación que a todos nos parece obvia, resulta que de ahí para arriba puede haber problemas. Según detectaron los investigadores existe la posibilidad de “ganar demasiado dinero”. En términos de felicidad, claro. Es decir, que si superas esa barrera el dinero empieza a ser algo más negativo que positivo.

Aquí pueden entrar cualquier tipo de problemas. Porque cuanto más dinero ganas, más arriba de una empresa estás, normalmente. Hay casos que no, pero no es lo habitual. Y cuanto más arriba, más estrés y responsabilidad. Ah y no olvidemos la competitividad. Entonces, cuanto más ganas peor es el ambiente de trabajo.

Pero si el ambiente no es el problema, lo pueden ser la familia o los amigos. Porque si la gente se entera de que cobras 7000 euros al mes, luego pueden venir problemas. Que si herencias, que si préstamos, que si nosequé. Ah y no olvidemos a nuestros queridos amigos de Hacienda, que no perdonan ni una. Al tener mucho dinero, eso puede también atraer problemas. Siempre y cuando no estés bien asesorado, que eso ya lo cambia mucho todo.

Puede aparecer la insatisfacción material o tender a comparaciones con estratos superiores en los que se sale perdiendo, recoge el estudio. Cuanto más se tiene más se aumenta el nivel de vida, acostumbrándose uno a un nivel de vida que obliga a mantener el nivel de ingresos.

Eso sí, los investigadores dejan claro que sí puede darse que a más ingresos haya más felicidad, pero el estudio revela que no por tener más dinero una persona es más feliz que una que tiene menos.

Pues a eso se dedican las universidades americanas, con estos estudios. Ahora tocará interpretar al gusto del consumidor si uno es feliz con más o menos dinero.

¿Qué os ha parecido? ¿El dinero da la felicidad o no? Decidnos algo en los comentarios.

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Fuentes: La Vanguardia