Hay una cosa que tenemos que aceptar: las plataformas como Netflix lo han cambiado todo. Al menos si hablamos de una serie de televisión. Las nuevas tecnologías como Netflix, que nos dejan ver las series y películas que queremos, cuando queremos y las veces que queremos. Las reglas del juego han cambiado gracias a ellos. Por eso las cadenas de televisión les tienen tanta tirria.

Pero Netflix sigue tirando, porque como son unos pioneros (aunque no necesariamente los primeros en hacerlo) son ellos los que lideran el mercado. ¿Y por qué? Pues porque el modelo gusta a la gente y es popular. De ahí que salgan grandes producciones como Stranger Things, Narcos y Black Mirror.

Pero en este caso, Netflix ha sacado una nueva serie que lo está petando. Será uno de los grandes éxitos, seguro. Esta nueva serie de terror se llama La Maldición de Hill House. Cogeos ropa de interior de sobra, porque la vais a necesitar.

La trama os la puedo explicar de la forma rápida y de la forma larga. La versión corta de la trama va de la historia de cómo crecieron unos hermanos en una mansión embrujada, que posteriormente se convierte en la más famosa de Estados Unidos. Una vez adultos, regresarán a dicha casa para enfrentarse a los fantasmas del pasado. Pues eso. Así bien simple.

Pero si queréis más detalles, yo os los explico. Resulta que esta serie es de la que usa flashbacks para contar la historia de la familia Crane, cuya estancia en la Casa Hill dejó oscuros recuerdos en la psique en cada uno de ellos, obligándoles a abandonar la casa.

No cuenta la historia de manera lineal; está armada de tal forma que tienes que ver la serie entera para entender qué ocurrió en el pasado y qué les está pasando a los protagonistas en el presente. Da saltos entre historias, entre el ayer y ahora. Aunque suena caótico, al final todo encaja perfectamente, pero en lo que llegas a la resolución, la curiosidad de saber qué pasó te atrapa.

En los diez capítulos de la primera temporada, el ritmo de la serie es trepidante. El uso de sustos repentinos y largas escenas cargadas de suspenso crean un perfecto cóctel de terror puro que hará que la experiencia sea muy perturbadora. Os lo garantizo. Hay gente incluso que no la llega a acabar.

Parte también de la gracia de la serie es no solo el uso del elemento sobrenatural que se encuentra siempre presente, sino la interacción de la familia. Los eventos que pasan en la casa les convierten en un grupo disfuncional y cada uno tiene sus problemas que tienen que convivir juntos. Lo que hace esto es que cada capítulo sea un auténtico viaje emocional.

Una de las claves de su éxito (y de las películas de terror en general) es que es muy impredecible. Y eso aumenta aún más el factor miedo. Imaginaos una escena. Estáis en una casa encantada. Antigua. Fría. Oscura. Y en cada momento en el que estáis ahí, puede pasar cualquier cosa. En cualquier momento. Y mil ojos os observan desde las sombras. Eso es lo que viven en la serie.

Esta adaptación de Netflix está basada en una novela de terror, escrita por Shirley Jackson en 1959 y tampoco ha sido la primera vez que se ha llevado a la gran pantalla. En los años 90 fue traída al cine, pero fue un churro.

Por suerte para nosotros, la adaptación de Netflix ha sido la mejor de todas. Y con diferencia. Mirad las puntuaciones en Rotten Tomatoes, una de las páginas de referencia:

¿Sois lo suficientemente valientes como para ver la serie? Porque es algo solo para los más duros. Avisamos de que esta serie es intensa y que tendréis pesadillas garantizadas. Entrad en la Casa Hill y descubrid sus oscuros secretos.

¿Qué os ha parecido? ¿Estaréis dispuestos a ver la serie? Dejadnos un comentario en el Facebook.

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Fuentes: BuzzFeed, SensaCine