Las primeras impresiones son bastante más importantes de lo que podríamos pensar en un primer momento. Se trata de un elemento fundamental a la hora de definirnos como personas. ¿En base a qué tomamos decisiones fundamentales? ¿Qué mecanismos mentales rigen nuestro criterio? Es muy complicado de saber, por lo que hemos decidido recurrir a la ciencia más exacta que existe: la pseudociencia.

Así pues, os someteremos a una prueba en la cual os pediremos que toméis una decisión: tenéis que escoger cuál de las cuatro opciones que os ofrecemos en la imagen de abajo sería vuestra prioridad. En base a vuestra respuesta, os hemos dejado cada una de las implicaciones que ello comportaría. ¿Queréis un consejo? Como diría el Genio de la lámpara: escoged sabiamente.

1La tetera

Si lo primero que harías es ir a por la tetera, la cual, por otro lado, está a punto de explotar… puede que sea un persona a la que no le gustan demasiado las ‘grandes aventuras’. Puede que seas un veterano de la Guerra de Vietnam y que te encante desactivar bombas y este tipo de ‘contratiempos’ te den más emociones que sustos.

También es verdad que, por satisfacer a tu capricho más ‘autodestructivo’, has dejado de lado otras cosas tremendamente importantes, por lo que esta decisión podría retratarte como una persona tremendamente egoísta.

2El teléfono

Si la primera decisión que has tomado ha sido la de atender el teléfono fijo que no paraba de sonar, puede que seas una persona con unos intereses muy superficiales. Puede que estuvieses esperando la llamada de tu amigo que vive en Irlanda y que tenía que explicarte el último cotilleo de vuestra pandilla. O puede que, simplemente, tengas una vida tan triste que tu única diversión sea pasarte horas hablando por teléfono en lugar de tener una vida de verdad.

También puede que, por casualidades de la vida, seas Aitana de OT y tengas una obsesión enfermiza por los teléfonos y todo lo que ello implica. ¿No son maravillosas las nuevas tecnologías?

3El bebé llorando

Si lo primero que has decidido hacer es ir al rescate del pequeñajo que está llorando en la cama, solo decirte que eres una persona tremendamente poco original. Ya estamos con las típicas ‘tonterías’ de “lo primero son los humanos” o “primero las mujeres y los niños”. Estamos en el siglo XXI… madura.

Lo que sí que es verdad es que, si es tu hijo… entendemos que hayas desarrollado algún tipo de empatía hacia él y que bueno, al final te sepa mal dejarlo que llore hasta que fallezca. Podemos entenderlo. Pero, aún así, sigues siendo una persona que no quiere innovar en absoluto en lo que a solidaridad se refiere.

4El perro jodi*ndo el sofá nuevo

Si lo primero que harías es acudir al rescate de tu sofá al ver que el maldito perro que rescataste de la perrera está acabando con él, decirte que eres una persona con bastante más cordura que si hubieses escogido cualquiera de las tres opciones anteriores.

La tetera tiene una válvula de seguridad, por lo que es muy poco probable que explote. La llamada de teléfono, en caso de que no puedas contestarla, puedes devolverla unos minutos más tarde y, el bebé, no se va a morir por llorar 30 segundos más. Pero ese perro cabrón se tiene que joder.

A vosotrxs, ¿qué os han parecido estas opciones? ¿Con cuál de ellos os habéis identificado más? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuente: Genial.guru