Hablar de Bella Hadid, es hablar de una de las modelos de mayor éxito que existen en la actualidad. La cuestión es que, cuando hablamos de ella, también lo hacemos de toda su familia o, mejor dicho, de todo su clan de supermodelos bajados directamente del cielo. ¿Cómo puede ser la genética tan caprichosa? Probablemente nunca lo sabremos (¿Dónde estás, Mendel, cuando se te necesita?).

La pasarela corre por las venas de esta familia, eso es algo innegable. Pero, ¿cómo han llegado hasta aquí? ¿Ha sido un camino fácil, o han tenido que hacer algún ‘sacrificio’ por el camino? La verdad es que la Bella Hadid de hace unos años… poco tiene que ver con la que tenemos hoy en día.

Ella es la hija de un millonario jordano y, en la actualidad, es una supermodelo holandesa y hermana de la ultra-mega conocida Gigi Hadid. Ha desfilado para Victoria’s Secret y Tommy Hilfiger, además de para firmas como Tom Ford, Marc Jacobs o Burberry… y mil cosas más que no seríamos capaces de enumerar en un solo artículo.

Pero es que su cuerpo ha ido cambiando de la misma forma que su carrera y podemos ver una evolución clara a lo largo de todos estos años. ¿Qué es lo que más ha cambiado? Su rostro, sin ningún tipo de dudas.

Es conocido por todos que la modelo se ha sometido a más de un ‘retoque estético’ y es ya una de las habituales de los quirófanos más caros del mundo.

Si vemos las fotos de cómo era en 2010, la verdad es que se puede apreciar un gran cambio físico. A sus 12 años, su nariz era completamente diferente y ligeramente más puntiaguda (algo más ‘aguilucha’). Tan solo pasaron tres años entre esa foto y otra en la que ya podemos ver a la modelo con una nariz completamente ‘nueva’.

Gran parte de sus cambios también se centran en la zona de los pómulos, los cuales son fundamentales apra darle forma al contorno del rostro. Si antes tenía una cara más ‘redonda’, ahora se presenta con un rostro más ‘marcado’ y ‘alargado’, muy típico en este tipo de modelos, para qué nos vamos a engañar.

Otra de las zonas que han cambiado por completo (y, en este punto creo que habríamos acabado antes empezando por las zonas que NO han cambiado) es la de los labios. En sus ‘orígenes’, estos eran muy finos y, ahora, son gruesos y turgentes.

Puede que su cara no sea la más fina del mundo, pero Bella tiene una ligera obsesión porque esto sea así y son conocidas sus largas sesiones de maquillaje para intentar ‘ganar unos centímetros’ de más. Vamos, cosas de esas de modelo multimillonaria.

Es impresionante ver como, en apenas 8 años, alguien puede llegar a cambiar tantísimo. En este tipo de industrias ya estamos acostumbrados a que la gente pase por quirófano, pero la cosa suele acabar no demasiado bien… pero Bella, de alguna forma, ha tenido bastante suerte, la verdad.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta evolución? ¿Creéis que habría sido mejor dejar que su cuerpo ‘evolucionase de forma natural’ o pensáis que estos ‘retoques’ eran completamente necesarios? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Mundo Deportivo, La Vanguardia.