Las predicciones de los científicos de cara al futuro siempre nos fascinan, ya que hacen que muchas cosas que nos parecen de ciencia ficción terminemos considerándolas como una posibilidad real de que eso termine sucediendo.

El famoso físico y autor científico Stephen Hawking no deja de sorprendernos incluso después de su muerte este pasado marzo. Esta vez se ha presentado un trabajo suyo donde hablaba sobre una nueva raza de superhumanos.

El científico ha indicado, mediante estos documentos, que esta raza sería creada por gente adinerada queriendo modificar el ADN de sus hijos para que fuesen perfectos (los que hayáis visto la película Gattaca sabréis de qué hablamos).

Stephen Hawking planteó la posibilidad de que, mediante ingeniería genética, se podría crear una nueva especie de superhumanos que tendrían el potencial para destruir el resto de la humanidad. Estas hipótesis se han publicado en el Sunday Times y estaban escritas para un libro que, de hecho, se publicará en breves.

“Estoy seguro que, a lo largo de este siglo, la gente descubrirá cómo modificar aspectos como la inteligencia y algunos instintos como, por ejemplo, la agresión”.

“Puede que aparezcan muchas leyes en contra de modificar humanos genéticamente, pero es muy probable que la humanidad no pueda resistir el hecho de mejorar características humanas como la memoria, la resistencia a las enfermedades y nuestra esperanza de vida”.

Los últimos pensamientos de Stephen Hawking sugieren que la gente más rica del planeta terminará haciendo lo imposible para hacer que sus hijos tengan características mejoradas y sean humanos mejores a través de la edición de su genética.

Obviamente, Hawking considera que esta mejora genética hará, por ende, que haya humanos sin mejorar que, de alguna forma, serán peores que los que sí que han podido mejorar sus capacidades a través de la ingeniería genética.

“Una vez aparezcan los superhumanos, habrá una cantidad importante de problemas políticos con los humanos sin mejorar, que no serán capaces de competir, en ningún sentido (ni físico, ni psicológico), contra esta nueva raza. De hecho, seguramente terminarán muriendo o convirtiéndose en una parte marginal de la sociedad, mientras que el resto de personas serán esculturas talladas todas a la perfección”.

Las técnicas de ingeniería genética a las que se refiere son algunas como el Crspr-Cas9, un sistema de edición de ADN que se inventó hace cinco años y que permitió a los científicos modificar genes dañados o añadir de nuevos. De hecho, en algunos hospitales punteros se ha usado para combatir la leucemia.

Sin embargo y como es lógico, la comunidad científica ha planteado muchas preguntas sobre las implicaciones morales de este tipo de modificaciones y el riesgo que los padres asumirían para llevarlas a cabo, sobre todo porque, al principio, esos cambios podrían suponer unos efectos secundarios desconocidos y difíciles de prever.

El astrónomo Lord Rees, quien era amigo de Stephen Hawking en la Universidad de Cambridge (aunque a menudo no compartían opinión), ha indicado que hay un banco de esperma en California que incluía esperma de élite perteneciente a gente como, por ejemplo, ganadores del Nobel, pero ha tenido que cerrar por falta de demanda. De hecho, este concepto se explota de forma humorística en la novela Mi tío Oswald de Roald Dahl.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta idea tan de ciencia ficción? ¿Creéis que puede terminar sucediendo o Stephen Hawking estaba exagerando? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: theguardian, news