Según un estudio reciente, el 74% de los padres americanos contratan a una niñera, por lo menos una vez al mes. De hecho, en Europa también se está extendiendo más esta costumbre (aunque aquí suelen pasar mucho tiempo con los abuelos).

Como es normal, la mayoría de padres escogen con mayor cuidado a su niñera que no a sus abogados, cosa que es lógica (aunque a veces termina pasando factura). Y es que dejar a tu pequeño o pequeña con un/a desconocid/a no es algo que se haga a la ligera.

Pero como la mayoría de relaciones humanas, lo importante es la bidireccionalidad y las niñeras y niñeros también tienen algo que decir sobre sus clientes. De hecho, una usuaria de Imgur llamada Twatermellon ha querido compartir su experiencia y sus consejos sobre cómo escoger a los padres perfectos a los que hacerles de niñera y, concretamente, tiene una norma muy estricta que siempre cumple cuando busca trabajo.

“Hace tiempo trabajaba en una guardería donde me dijeron que nunca aceptase a bebés descansando en sillitas de coche; de hecho, que no aceptase a bebés que, en general venían a la guardería dormidos. Es decir, que si papá o mamá traían a su pequeño durmiendo, yo los levantaba al momento, a muchos padres les parecía raro o no les gustaba, pero esa era la política de la empresa.

Por aquel entonces pensaba que era debido a que era algo bueno o positivo para su horario, pero un día todo cambió. Una señora mayor trajo a un bebé dormido que no se despertaba, solo levantaba un poco la cabeza y se volvía a dormir.

Mi jefe llamó automáticamente al 911 mientras la abuela decía que el niño había pasado mala noche y que estaba cansado. Todo era muy raro porque este niño, que suele ser muy activo, dormía mientras los otros gritaban, cantaban y bailaban. En medio de todo este caos, la abuela se marchó y tuvieron que llamar a sus padres.

Cuando llegó la ambulancia y, más tarde, la policía, esta descubrió que el anciana tenía una forma horrible de hacer que los niños a su cargo se durmieran. Solía darles algún fármaco, pero esta vez se lo hizo a un bebé de seis meses con lo cual, cuando llegó el momento, este no se despertaba.

Las autoridades médicas tuvieron que llevarse al niño y hacerle un lavado de estómago para luego dejarlo ingresado en el hospital. Después solo sabemos que se tomaron acciones legales contra la familia y esta se mudó.

Tras este incidente, mi jefe me explicó que él impuso esta norma porque había visto otros casos parecidos de abuso infantil.  Es decir, familias que maltrataban a sus pequeños y luego intentaron que su niñera o su guardería fuera quien pagara los platos rotos si el bebé sufría algún daño o si, en el peor de los casos, llegaba a morir.

Tras vivir una experiencia como esta, decidí que incorporaría siempre esa norma trabajase donde trabajase.  Por eso nunca cuido niños si me los traen dormidos o no acepto trabajos en los que tenga que ir a su casa a visitar a los más pequeños mientras duermen por ese mismo motivo.

De hecho, reconozco que cosas como esta han hecho que, poco a poco, cada vez trabaje menos con niños porque, por mucho que ame estar con ellos, me duele mucho ver ciertas actitudes y comportamientos por parte de algunos padres que hacen que se me rompa el corazón”.

¿Trabajáis en el mundo de la educación? ¿Cómo afrontaríais esas situaciones? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook.

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Fuente:  boredpanda