Hace tiempo que no vemos a Rupert Grint, el que fuera el joven pelirrojo Ron Weasley en las películas de Harry Potter. El actor, una vez terminada la franquicia, ha vivido una vida más alejada de los focos que la mayoría de sus compañeros de reparto, aunque ha hecho algún que otro papel.

Y es que al actor, pese a estar agradecido, nunca le ha gustado del todo la fama que le ha dado la saga adolescente. De hecho, el actor ha revelado que su participación en las películas podría haber terminado mucho antes, concretamente después de la cuarta película.

En una entrevista para el Independent, el actor (que actualmente tiene 30 años) ha dicho que pensó seriamente abandonar el mundo de los magos para terminar sus estudios (el GCSE, el Certificado General de Educación Secundaria de Inglaterra), aunque finalmente se lo replanteó.

“Justo terminé mis estudios y me lo volví a plantear. ¿Quiero seguir haciendo esto? Es un poco fastidio ahora. Muchos creen que no, pero la fama es un gran sacrificio y, a menudo, damos por sentado los beneficios del anonimato mientras hacemos cosas normales y cotidianas como salir a tomar algo. Todo es un poco más aterrado y hay momento en que piensas que ya has tenido suficiente”.

Por suerte para todos, la joven estrella roja terminó las películas y pudimos disfrutar de todas ellas sin tener que experimentar un raro cambio de actor a mitad de la saga, cosa que hubiese sido realmente extraña para todo el mundo.

Como decíamos, a Rupert Grint le ha costado acostumbrarse a la vida de “celebrity”. Todo el mundo le para por la calle para pedir autógrafos o selfies y él siempre ha dudado de si los fans le quieren a él, Rupert, o a su personaje, Ron.

“Es como tener doble personalidad, a veces puede resultar muy raro e incómodo cuando la gente te hace fotos mientras tú estás con los amigos tomando algo. Para ellos solo eres Ron Weasley y creen que tienen todo el derecho del mundo a sacarte una foto sin tu permiso, pero eso hace que te sientas menos persona”.

“Es un poco raro, pero esa es mi vida. Ya no recuerdo como era antes de todo ese boom. De alguna manera, lo raro se vuelve normal y terminas adaptándote”.

Por todos esos motivos es por lo que Rupert tiene claro que nunca más quiere tener algo a ver con la saga de Harry Potter. Entiende que ha sido una parte importante de su vida que le ha hecho feliz y no reniega de ella, pero quiere ser algo más que eso.

“Nunca digas nunca, pero yo he pasado página y, aunque esta ha sido una parte enorme y maravillosa de mida, creo que ha terminado al momento justo. Estoy preparado para seguir avanzando”.

Actualmente, el actor ha vuelto al mundo de la interpretación con la serie inspirada en la película Snatch (que estrena segunda temporada), donde; de hecho, sale también Úrsula Corberó, la actriz española de La casa de papel y Física o química.

En cualquier caso, esperemos que el actor haya perdido el miedo a la fama y que, a partir de ahora, pueda participar de proyectos muy distintos a Harry Potter para que podamos disfrutar de él en otros ámbitos y en otro tipo de películas y producciones.

A vosotrxs, ¿qué os hubiese parecido si hubiesen cambiado al actor que hacía de Ron? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: news, ladbible