Comprar comida precocinada es una de esas prácticas que suelen dar un poco de miedo. Es verdad que, cuando un plato no está recién hecho, tanto el sabor como la textura cambian por completo. Pero también es cierto que, para muchas personas que no disponen del tiempo necesario, no queda otra alternativa que recurrir a este tipo de alimentos.

Normalmente la jugada sale bien, pero ¿qué pasa si sale mal? Aquí te dejamos unos cuantos ejemplos de personas que, difícilmente, volverán a comprar un plato precocinado.

1Déme una hamburguesa sola

No hay mejor forma de sacar el máximo provecho a tus ganancias que con estas estrategias tan… ¿agresivas?

2El buen condimento

La mayoría de los nutricionistas recomiendan una buena dosis de champiñones al día. Este postre, por lo tanto, te ofrece una buena dosis de ‘salud’ más otra buena porción de un postre de lo más delicioso.

3Tacos de pollo

Este es uno de esos casos en los que el plato no está ni tan mal… solo esperamos que, al servírtelo, te avisen de que no le pegues un mordisco de golpe (a no ser que estés al lado de un dentista, claro).

4Hamburguesa de pescado

Por lo que podemos ver, esta hamburguesa está claramente confeccionada por un animalista vegano. Sino no nos lo explicamos.

5Tarta con merengue

¿O más bien ‘merengue con un poco de bizcocho de chocolate’? Me compro esa tarta para celebrar mi cumpleaños y me encuentro con esto… y el que me la vendió iba a estar varios días sacándose el merengue del pelo.

6Ensalada césar

Dicen que comer lechuga no es lo más sano del mundo. Pero, sin ningún tipo de dudas, esta nueva y revolucionaria forma de prepararla hará que, tan solo por la experiencia, ya valga la pena.

7Otro loco de las ensaladas

Estamos ante un nuevo caso de una persona con una visión súper dotada del emplatado de ensaladas. Puro arte vanguardista.

8¿Te gusta la lasaña?

Olvídate de eso: lo que ahora se llevan son los lasarrones. ¿Dónde está tu dios Ferran Adrià ahora?

9Crepes con chocolate

Esas tardes en las que te apetece merendar algo de lo más dulce y pides unas buenas crepes con chocolate en la churrería de tu barrio… y resulta que el dueño es el mismo que el de la hamburguesería que hace las hamburguesas de la primera imagen.

10Pollo con guarnición

En la tienda lo vendían como que estaba ‘flotando’ en lechuga… Pero, visto lo visto, lo más probable es que el pollo esté medio vivo y se la haya comido toda. Lamentable.

11Esto sí que es un sándwich light

Créenos cuando te decimos que no engorda… ni alimenta, ni nada.

12Algo de ‘relleno’

Eso de que tienen ‘la fajita más grande del mercado’ es cierto, solo que te la sirven de una forma pues que bueno… deja bastante que desear.

13Fingers de mozzarella

Lo que estamos viendo es otra de esas ‘versiones light’. Puedes tener por segura una cosa: engordarte, no te vas a engordar seguro.

14Un pastelito de arándanos

Esta empresa de bollería industrial no escatima en gastos… de hecho, no escatima en nada. Si no quieres comer azúcar, este es tu postre ideal.

15Fajitas vegetales

Ideal para las personas que no quieren comer nada de carne animal. Ni nada de nada en general.

16Alguien se ha quedado fuera de casa

Nos encantaría ver la cara del cocinero que preparó este plato a la hora de buscar sus llaves en sus bolsillos. Perder las llaves es un mal momento; perder el trabajo, como le pasará a este hombre, es peor todavía.

A vosotrxs, ¿qué os han parecido estos ‘majares’? ¿Os ha pasado alguna vez algo parecido? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuente: Difundir