Tener un hijo puede ser uno de los momentos más bonitos para cualquier persona (evidentemente esto podría debatirse mucho, pero, en esencia, este podría ser el sentimiento más general). Pero claro, también se adquieren una serie de responsabilidades y prioridades que hay que, sí o sí, tener en cuenta.

Amy Weatherday, la protagonista de nuestra historia de hoy, es una madre de tres hijos que, recientemente, se cruzó de lleno con una situación que le ha ‘cambiado la vida’ por completo. No se trata de un cambio físico, sino más bien de algo más simbólico o sentimental.

Al parecer, Amy había quedado con una amiga que hacía tiempo que no veía y, en pleno encuentro, esta le recriminó que por qué iba tan desaliñada, por qué vestía con bambas e iba sin maquillaje cuando ella siempre ‘se había arreglado mucho’.

Esto la hizo reflexionar y, a raíz de ello, escribió una interesantísima carta que compartió con todo el mundo en su Facebook y que os dejamos a continuación:

“En una vida pasada, en una galaxia muy lejana, yo era la chica que siempre vestía con cuñas y tops de moda. Nunca iba sin maquillaje y siempre llevaba el pelo arreglado. Siempre llevaba joyas, brillo de labios y mucha base de maquillaje. Fui votada como la ‘chica más femenina’ y la que ‘mejor sabía ir con tacones'”, empezaba la joven en su escrito publicado en su perfil de Facebook.

“Ahora confío más en mí. Estoy más segura de mí misma. Es menos probable que llore por un ruptura sentimental o me pierda una noche con mis hijas por llevar el pelo sucio. Es menos probable que caiga en una depresión leve porque no le guste a alguien o que mi inseguridad crezca porque no me inviten a una fiesta”.



Las palabras, en este punto del escrito, podían sonar bastante duras. Es bastante complicado darse cuenta que gran parte de tu vida social depende, en parte o por completo, de tu físico.

“La verdad es que ahora me gusto más, definitivamente más que antes. No volvería a esa chica con el pelo bonito para todos y vaqueros ajustados. ¿Por qué seguimos usando esta frase? ¿Por qué seguimos llamando a las mamás y las mujeres adultas ‘dejadas’ solo porque ya no les importa estar al día de las Kardashians y las Taylor Swifts y las todas las muñecas Barbie del mundo?”.

Pero todo ese ‘sacrificio’, al final, ha tenido un resultado de lo más positivo: ahora se quiere más a sí misma. No solo se ha dado cuenta de esto, sino también de la importancia de transmitir este mensaje a la mayor cantidad posible de personas.

“Ponte el maquillaje cuando puedas, arréglate el pelo cuando tengas tiempo, mímate, cuídate, cómprate ropa nueva y no te atrevas a sentirte mal por un segundo. Antes las cosas externas te definían, ya no. No te definen porque son cosas y tú eres tú, hay una gran diferencia entre los dos.”

No se trata de no cuidarse, sino de hacerlo solo cuando tú quieras. Cuando te sientas cómoda o cómodo, no por imposición de terceros. De otra forma, estarás priorizando la felicidad de los otros a la tuya.

Para finalizar, la valiente madre concluye: “Eres más que una cara bonita. Eres madre, eres hermana, eres amante, eres una luchadora, eres una guerrera. Eres hija y eres estudiante. Eres maestra, eres una soñadora. Eres creadora”.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta emotiva carta? ¿Creéis que tiene razón en sus argumentos? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Fatherly, Europa FM.