Enrique Iglesias es una de las mayores estrellas latinas del momento, cosa sorprendente si pensamos que, hace unos 20 años, el cantante estaba cantando sobre experiencias religiosas. Pero, de algún modo, el artista logró hacerse un hueco en la esfera musical a base de temazos que se han bailado en todas las discotecas.

La verdad es que el joven Iglesias tiene un don para tener a sus fans bien contentas; de hecho, a veces puede que se esfuerce demasiado en tenerlas satisfechas y eso de pie a situaciones que, a veces, dejan al cantante viviendo un momento peculiar.

Explicado así puede sonar raro, pero nos estamos refiriendo al hecho de que, de vez en cuando, Enrique Iglesias decide hacer una sesión de lomo con sus seguidoras, decide enseñarles la lengua española, en resumen, las besa.

Esta es una polémica que ya existía de antes y es que, por lo visto, el cantante español ha decidido, como muchos otros artistas, que en sus espectáculos haya un momento para que un afortunado (aunque normalmente es afortunada) suba al escenario y pase un rato con él, ya sea para bailar o para hacerse una selfie.

Pero, por lo que parece, pocas suben con intención de “solo” conocer a su ídolo, sino que, como ya han visto otros conciertos, van directo a buscar boca como un pez al que le acabas de echar comida.

Sin embargo, en este caso es un poco peculiar, ya que el inicio del beso resulta un poco raro y forzado para después quedar pegados como dos perros que le han dado al asunto y no se pueden despegar.

Obviamente, el público enloqueció ante tal acto, aunque, a decir verdad, los fans de Enrique enloquecen con cualquier cosa que este haga. Es decir, si Enrique Iglesias se toma un café o si, simplemente, hace caca dura, ya es motivo suficiente como para que sus seguidoras pierdan la cabeza y llenen cualquier estadio de gritos y aplausos.

Además, en este caso, hubo un punto en que el concierto se convirtió en un show de Benny Hill ya que, después del beso, la chica quiso sacar el móvil de forma un poco torpe para hacerse una foto con su ídolo, desgraciadamente, no le quedaba batería, con lo cual Enrique le dio otro beso de compensación.

Pero la cosa no terminó ahí, la chica quería llevarse su recuerdo, un trofeo de su caza. Así que sacó una foto de su bolso y le pidió al cantante, que se movía de forma nerviosa como si fuese un dibujo animado, que le firmase la imagen.

Para terminar y una vez satisfecha con su fotografía, la chica decidió probar con la técnica del koala y se agarró a Enrique Iglesias que la cargó como si fuese una mamá canguro.

Como decíamos antes, esta no es la primera vez que el cantante latino besa a una de sus seguidoras durante uno de sus conciertos. De hecho, esto es algo que se ha producido varias veces a lo largo de su carrera y que, recientemente, incluso se ha acentuado.

Muchas personas lo critican y valoran si su mujer estará contenta con este tipo de cosas, mientras que hay otra gente que dice que puede hacer lo que quiera y que debemos valorarle por su música sin entrar en su vida personal. En cualquier caso parece que, de momento, Enrique y Anna son felices con la vida que llevan.

A continuación, os dejamos el vídeo donde se muestra lo ocurrido.

 

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Fuentes: revistacq, elcomercio