Ingrid Meijering y Marion Duimel son unos fotógrafos que residen en La Haya (Países Bajos) y han decidido emprender un proyecto de lo más particular (y que a nosotros nos ha encantado, la verdad).

Durante los últimos tres años, han estado tomando fotos de personas mayores de 65 años con tatuajes. El proyecto se llama “TattooAge: Never Too Old” (“Tatuaje y Edad: Nunca demasiado mayores”) y, si sois un poco espabilados, ya os habréis hecho una idea de en qué consiste.

Se trata de un proyecto dirigido a registrar en fotografías los cambios a los que se ven sometidos estos tatuajes con el paso de los años y con el envejecimiento de la piel. ¿No os lo habíais preguntado nunca?

El dúo dijo que inicialmente tuvieron la idea hace unos años cuando estaban en la playa y notaron a muchas personas mayores con tatuajes. Esto llamó su atención, ya que era una cosa que, a pesar de existir, nunca habían reparado en ello.

Fue entonces cuando decidieron que querían documentar a estas personas y hacer de ello todo un proyecto más complejo y, hasta cierto punto, emotivo.

Encontraron personas contactando a través de grupos de Facebook dedicados al mundillo del tatuaje, tiendas de tatuajes y simplemente preguntando por ahí a cualquier persona que conocían. Finalmente, consiguieron que 25 personas aceptaran participar en el proyecto y contasen toda su historia en el mundo de los tatuajes y de cómo les había afectado con el paso de los años.

Dijeron que, al montar el proyecto, uno de los mayores conceptos erróneos con los que se toparon fue con el de que las personas solo se hacen tatuajes cuando son jóvenes, pero esto no siempre es así… y sus entrevistados se encargaron de demostrárselo.

Algunos de ellos sí que se hicieron sus tatuajes de jóvenes. Muchos por un arrebato; otros tantos de forma muy meditada. Esto es muy habitual, pero no es la única forma de convertir tu piel en un lienzo. Muchos otros ya tenían bastantes años a sus espaldas cuando empezaron a cubrirse de tinta.

“Casi todos asumen que han tenido el tatuaje desde que eran jóvenes, pero la mayoría de las personas del libro que hemos publicado se los hicieron en los últimos 10 años. Tuvimos varias personas que se habían hecho sus tatuajes cuando tenían más de 80 años”. Por ejemplo, Toos, uno de los participantes, decidió rasurarse parte de su cabello y tener sus brazos llenos de tatuajes cuando tenía 79 años.

Luego tienes otras personas que han sido tatuadas a lo largo de sus vidas, como Thomas, quien se hizo su primer tatuaje en 1978 y el más reciente en 2015. Se trata de todo un proceso que le ha llevado 40 años de su vida y del que, por fin, está contento al verlo acabado.

Las imágenes, junto con las increíbles historias que las acompañan, aparecen en su libro que lleva el mismo nombre que el proyecto. Se trata de una pieza única que refleja una realidad que existe en la sociedad y que, hasta cierto punto, está invisibilizada.

La piel se cae al perder la elasticidad que le da la juventud, pero el significado de los tatuajes se mantiene y, en muchas ocasiones, se refuerza con el paso del tiempo e, incluso, cobran nuevos significados.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido este proyecto? ¿Erais conscientes de ello? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Life Buzz, Buzzfeed.