Muchos hemos salido de fiesta y, en un momento de valentía, le hemos pedido el número a la otra persona. Si hemos estado practicando el arte de la seducción es posible que logremos que nos lo dé, pero seguro que hay más de una posibilidad que esa persona, harta de que seamos muy pesados, nos dé un número inventado solo para que nos callemos.

Algo parecido a esto es lo que le ocurrió a este chico cuando decidió contactar con una chica llamada Lynn.

A continuación, os mostramos la conversación que mantuvo este hombre con otra persona hasta que descubrió que nada era lo que en un principio parecía.

Al principio todo parecía ir bien y empezaron una conversación casual.

El chico no tardó demasiado en hacer la pregunta que le abría una puerta al amor y se alegró cuando escuchó que Lynn ya no tenía pareja.

Así que, rápidamente, pasó a la ofensiva y decidió intentar quedar con ella.

Poco a poco, la cita empezó a tomar forma y parecía que solo quedaba rematar la faena con un lugar y una hora.

Finalmente, Lynn le propuso un plan casero, cosa que hizo que nuestro protagonista viese la oportunidad de lograr algo importante esa noche.

Como es lógico, el chico se moría de ganas de quedar y, seguramente, pensaba que estaba siendo muy fácil ligar con esta chica y que, posiblemente, podía surgir algo especial entre ellos.

Fue escuchar “ducha” y el joven empezó a ponerse nervioso, pero viendo que todo iba tan fluido pensó que podía atrevirse a pedirle una foto mientras ella se tomaba un baño.

Como en la época medieval, el tobillo fue suficiente para que el chico se pusiese como una moto, pero la hecatombe estaba a punto de producirse.

El contraste entre la anterior imagen y esto dejó al chico sin saber qué pensar, pues descubrió que había estado hablando todo el rato con un hombre desconocido.

El trol finalmente podía mostrar su cara y lucía realmente feliz de haber estado riéndose a costa del pobre chico que solo pretendía ligar. El galán aún no sabía qué había ocurrido y le preguntó si era el novio de Lynn.

Entonces, el trol le contó lo ocurrido, pero el chico, en vez de valorar la broma, se puso como una fiera seguramente debido a su frustración y a las ganas de pasar una noche de gloria que tenía.

Aunque el casanova estaba muy enfadado, el trol le quiso hacer ver que, en realidad, no había sido tan malo y que solo le había hecho una broma indolora e inofensiva.

Además, el hombre que le había engañado seguía insistiendo en lo bonita que le había quedado la pierna y lo orgulloso que estaba de ella, cosa que solo lograba hacer que el joven se enfadase todavía más.

Pero lejos de discutir, el otro chico seguía burlándose de él, en este caso, de sus faltas de ortografía.

Faltas de ortografía bastante abundantes teniendo en cuenta lo poco que había escrito (teniendo en cuenta asimismo que los textos ham sido traducidos del inglés).

El trol llegó al punto de hacerse el ofendido porque el otro chico no valoraba suficiente el hecho de que se hubiese afeitado la pierna.

No sabemos ni si conocía a Lynn, pero la usó como chantaje para hacer que el chico se humillase más.

Pero el chico estaba ya muy quemado y no quería saber nada del tema.

Jon quería cerrar la conversación, pero el trol se resistía a ello.

Y cuando Jon le dijo que se había portado como un imbécil, el otro chico le respondió que su comportamiento aún había sido más despreciable.

La conversación terminó, como no podía ser de otra manera, con una sonrisa de oreja a oreja por parte del trol que ha terminado siendo el protagonista sorpresa de esta historia.

A vosotrxs, ¿os ha pasado alguna vez algo parecido? ¿Cómo creéis que reaccionaríais? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: boredpanda